Las empresas que mantuvieron vínculos comerciales o accionarios con los Estados Unidos definieron su respaldo a la continuidad del Gobierno de Javier Milei, mucho más aquellas que se encuentran contempladas en alguno de los eslabones de la cadena de valor del sector energético, un sector que aceleró sus ganancias por el desarrollo de Vaca Muerta, pero que apostó a un horizonte largo de inversiones y validación de activos. Los beneficios impositivos y el paraguas protector de la Embajada de EE. UU. —en el medio de la guerra comercial con China— posicionaron al círculo rojo multinacional como un oficialismo del sector privado, que militó la continuidad del plan económico a toda costa.

Esta foto se vio en el AmCham Energy Forum que la Cámara de Comercio estadounidense realizó en un hotel de lujo en Puerto Madero este jueves. Allí, el embajador Peter Lamelas lanzó una fuerte advertencia sobre el uso de tecnología china y sostuvo que su presencia en la infraestructura de Vaca Muerta dificultará la llegada de nuevas inversiones extranjeras. El diplomático vinculó la seguridad tecnológica con la nacional y planteó que las compañías necesitarán garantías: "La seguridad energética de los datos es seguridad nacional, seguridad nacional de ambos países". En esa línea, aseguró que "empresas estadounidenses y del mundo quieren entrar en la Argentina", pero exigió operar sobre "redes de confianza" que aseguren la protección de la información.