Si tienes un hijo menor de 3 a 5 años inscrito en Head Start en Texas, una noticia podría preocuparte: la administración federal evalúa cambios en este programa que ofrece educación temprana, alimentación y controles de salud gratuitos a familias de bajos ingresos. La propuesta podría afectar a miles de hogares, incluidos muchos hijos de inmigrantes. Por eso, algunos padres se preguntan qué pasará al buscar un cupo para sus hijos y cómo se atenderá a los niños que solo hablan español. En esta nota respondemos ambas dudas.Mira también:Cabe precisar que esta iniciativa fue propuesta por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. (HHS). El gobierno sostiene que la medida permitiría crear hasta 236,000 cupos adicionales en todo el país y reducir los costos administrativos. Head Start es un programa gratuito financiado por el gobierno federal que atiende principalmente a pequeños de 3 a 5 años; mientras que Early Head Start acompaña a embarazadas y a familias con bebés y niños menores de 3 años.Texas tiene más de 60,000 niños inscritos en Head Start (Foto: Imagen creada por El Comercio MAG usando Gemini) LOS CAMBIOS PLANTEADOS PARA HEAD START EN TEXASAunque todavía no entran en vigor, ya que se trata de una propuesta federal abierta a comentarios, los cambios planteados para Head Start incluyen la apertura de más cupos y modificaciones en las reglas sobre el tamaño de las clases, el personal y la enseñanza. Para los hijos de inmigrantes, la propuesta no exige verificar el estatus migratorio, pero sí plantea que la educación se imparta únicamente en inglés. A continuación, los cambios que podrían sentirse en Texas:Las reglas de proporción adulto-niños y tamaño de los grupos pasarían a seguir principalmente las normas estatales, en lugar de estándares federales específicos.Se eliminarían o flexibilizarían reglas federales sobre personal, verificaciones de antecedentes, transporte y algunas evaluaciones de salud.El límite de fondos destinados a gastos administrativos bajaría de 15% a 5%.Se establecerían requisitos de nutrición y de actividad física: 30 minutos por cada tres horas y media de participación.Algunos centros podrían ofrecer horarios más cortos o grupos más grandes, según análisis de medios y defensores locales.Texas tiene más de 60,000 niños inscritos en Head Start, por lo que los cambios tendrían un impacto amplio, especialmente en comunidades de bajos ingresos.Hijos de inmigrantesPor ahora, no hay una regla final que obligue a los centros Head Start de Texas a pedir prueba de ciudadanía o estatus migratorio del niño o de sus padres. La propuesta no incorpora esa verificación como requisito de inscripción; por lo tanto, las familias pueden continuar solicitando un cupo bajo las normas actuales mientras no se apruebe una norma definitiva, publica Univision.Lo importante es distinguir dos cosas:Una guía del portal estatal Early Childhood Texas señala que, para Head Start y Early Head Start, el menor debe ser ciudadano estadounidense o inmigrante con estatus legal, además de cumplir criterios como ingresos bajos, recibir SNAP/TANF/SSI, estar en foster care o no tener vivienda.Sin embargo, la propuesta federal de reforma analizada actualmente no exige a los proveedores comprobar el estatus migratorio ni cambia de inmediato el proceso de inscripción.En la práctica, una familia con dudas sobre su situación migratoria debería hablar directamente con el centro Head Start al que desea postular y evitar asumir que una propuesta anunciada ya es una regla vigente.Si el niño habla españolLa mayor preocupación se ha generado en torno a los hijos de inmigrantes que solamente hablan español; y no es para menos, ya que la propuesta busca que la instrucción de Head Start se dé en inglés, con una excepción para programas tribales. Eso reemplazaría el enfoque que permitía una mayor atención a las necesidades lingüísticas de los niños que aprenden inglés.El impacto potencial es relevante, pues el español era el idioma principal en 19,692 hogares atendidos por Head Start en Texas, según datos citados por Univision.Eso no significa necesariamente que los padres dejarían de recibir comunicaciones en español o que un niño hispanohablante perdería automáticamente el cupo. Pero sí podría implicar que:Las clases se impartan en inglés, aunque el niño use principalmente español en casa.Haya menos apoyos formales de educación bilingüe o de transición lingüística.Los centros con personal bilingüe y programas locales sólidos sean especialmente importantes para las familias.¿Qué hacer ahora?Postula con las reglas actuales si tu hijo cumple con la edad e ingresos u otra condición de elegibilidad; no esperes a que termine el debate regulatorio.Pregunta al centro si tiene personal bilingüe, cómo acompaña a niños que todavía están aprendiendo inglés y si ofrece comunicación escrita e interpretación en español.Consulta si hay cupos, lista de espera, documentos requeridos y opciones de Early Head Start para niños de 0 a 3 años o Head Start para niños de 3 a 5 años.Usa el evaluador estatal Early Childhood Texas para una orientación inicial sobre Head Start, Early Head Start, pre-K público y otros programas. El pre-K público de Texas puede ser una alternativa importante: entre sus criterios de elegibilidad está que el niño hable un idioma distinto del inglés.¿CÓMO OPERAN ACTUALMENTE LOS CENTROS HEAD START PARA HISPANOHABLANTES?Actualmente, los centros Head Start deben atender a los niños hispanohablantes como aprendices de dos idiomas: no están obligados a dar las clases solo en inglés. Las normas vigentes reconocen el bilingüismo como una fortaleza y piden apoyar tanto el aprendizaje del inglés como el desarrollo continuo del español u otro idioma del hogar.Para un niño que habla español en casa, Head Start debe adaptar la enseñanza a sus necesidades lingüísticas:En preescolar, las actividades deben ayudarle a aprender inglés sin dejar de desarrollar su español.En bebés y niños pequeños, el programa debe promover el idioma del hogar cuando haya un docente con dominio de ese idioma, además de exponerlos al inglés.Si el personal no habla español, el centro debe tomar medidas para apoyar el idioma familiar, por ejemplo, con materiales cultural y lingüísticamente adecuados y estrategias basadas en evidencia. También debe intentar identificar voluntarios hispanohablantes que puedan apoyar el aula.En otras palabras, un niño no tendría que abandonar el español para entrar al programa: la meta actual es que pueda avanzar en inglés manteniendo su lengua familiar.Personal y evaluacionesAhora, si la mayoría de los niños de un salón o programa en casa habla el mismo idioma –por ejemplo, español–, al menos un integrante habitual del personal del aula o un visitador del hogar debe hablar ese idioma.Las evaluaciones de desarrollo y de idioma de un niño que habla una lengua distinta al inglés deben hacerse en inglés y en su lengua de hogar cuando corresponda, con personal bilingüe calificado, contratistas o intérpretes.El centro debe considerar la cultura y el idioma del niño para evitar confundir una diferencia de idioma con un problema de aprendizaje o desarrollo.Comunicación con las familiasLos centros deben hacer accesibles la inscripción, los avisos y la participación de las familias según su idioma preferido, nivel de alfabetización, cultura y forma de contacto. Esto puede incluir personal bilingüe, interpretación, traducciones y asistencia para completar formularios.No significa que todos los centros tengan exactamente los mismos recursos en español; depende de su personal y de la comunidad a la que atienden. Pero bajo las normas actuales deben tratar de comunicarse de forma efectiva con familias con dominio limitado del inglés y ajustar sus servicios a su realidad lingüística.¡Mantente al tanto de los temas que importan en Estados Unidos 🇺🇸! Únete a nuestro canal de WhatsApp. 👉 Sé parte de nuestra comunidad. ¡Te esperamos!SOBRE EL AUTORPeriodista con más de 15 años de experiencia, redacto información de interés general para la población latina en Estados Unidos como inmigración, Seguro Social, economía y finanzas personales, salud, educación, vivienda, derechos civiles, clima, vida cotidiana, entre otros. Asimismo, escribo sobre series, películas, celebridades y cultura pop.