El 2,1% de la inflación de julio cortó una racha de tres meses del índice a la baja y vuelve a plantear dudas sobre la continuidad del proceso de desinflación. La interrupción de la trayectoria descendente desde el pico 3,4% registrado en marzo no fue una buena noticia para las expectativas del Gobierno, aunque era esperado después de conocerse la inflación porteña de 2,9%.
Las primeras proyecciones indican que en agosto el Índice de Precios al Consumidor volvería a ubicarse por debajo del 2%.
En el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, las consultoras (que habían proyectado 2,0% en julio) estimaron una inflación de 1,8% para el octavo mes de 2026.
La canasta básica subió más que la inflación: en julio una familia necesitó $ 1.564.716 para no ser pobre
La Fundación Libertad y Progreso también estima que la inflación de agosto marcará 1,8%. “Esperamos volver a transitar el sendero desinflacionario en el que nos habíamos embarcado. Con los fundamentals fiscales en línea y la contención de la base monetaria, la inflación debería tender a la baja en el mediano y largo plazo. Hasta el momento, estamos pronosticando una baja cimentada en una menor incidencia de Alimentos y Bebidas no Alcohólicas y el paso de la estacionalidad en los rubros que subieron debido a las vacaciones de invierno como Recreación y Cultura”.










