En el centenario de su nacimiento, Fidel Castro continúa siendo para sus biógrafos una de las figuras más singulares de la era moderna. El idealista que hablaba de justicia, pero construyó un sistema que negó la libertad; el insurgente que se alzó contra Fulgencio Batista para terminar convirtiéndose en dictador; el nacionalista que prometió la soberanía de Cuba, pero hizo que la isla dependiera de la Unión Soviética.¿Quién es Fidel Castro?Fidel: el revolucionario que amplió el acceso a la educación y la salud, mientras presidía un régimen de censura y escasez recurrente. Castro, el defensor de los pobres cuyas políticas contribuyeron a crear privaciones crónicas, y el líder que afirmaba encarnar a la nación cubana, mientras contribuía a empujar al exilio a una parte enorme de esa misma nación.

Desde temprano tuvo rasgos de una personalidad dual: el líder carismático y el calculador despiadado. | Especial

Sus biógrafos más acuciosos, que se pueden contar con los dedos de una mano, notaron desde temprano los rasgos de una personalidad dual: el líder carismático y el calculador despiadado; el actor publicó exuberante y el hombre impenetrable en su privacidad.“Era un héroe, pero también —y por eso mismo— su contrario. Como líder y estratega, había llegado a su límite al diseñar una política a la vez inclusiva y excluyente. Por tanto, no era ningún santo”, notó Claudia Furiati en Castro: una biografía por consentimiento. Una obra que fue resultado de años de investigación en Cuba donde accedió a material inédito.En Fidel: un retrato críticoEn Fidel: un retrato crítico, Tad Szulc presenta a Castro como un cúmulo de contradicciones: carismático e imponente, pero también profundamente reservado, desconfiado, manipulador y emocionalmente aislado. Szulc, quien también tuvo acceso excepcionalmente amplio al propio Castro, incluidas conversaciones grabadas, describe a Fidel como una persona “profundamente introvertida y melancólica”, que traza su evolución desde un “conspirador ruidoso e ineficaz” hasta convertirse en un revolucionario y estadista mucho más consumado. Georgie Anne Geyer, autora de Guerrilla Prince, sostiene que “la historia que le ha sucedido a Cuba es la historia que le sucedió a Fidel Castro”.