Con tropiezos, pero con la convicción de alcanzar el objetivo que preocupó a varios gobiernos por muchos años, fue inaugurado el Palacio Legislativo, ubicado en la 9a. avenida, entre la 9a. y 10a. calles de la zona 1 capitalina, el 1 de marzo de 1934, un inmueble de magnífica arquitectura, con proliferación de elementos simbólicos y obras artísticas que relatan la historia del país.
En el lugar donde se ubica actualmente existió el edificio que ocupaba la Sociedad Económica de Amigos del País, fundada en 1794, cuya estructura arquitectónica era, primordialmente, neoclásica, con elementos del estilo ultrabarroco, como influencia de Santiago de los Caballeros en el valle de Panchoy —actual Antigua Guatemala, Sacatepéquez—.
Este recinto era sobrio, con una torre baja y muros gruesos. Debido a los frecuentes movimientos telúricos, se prefirió utilizar techumbre de teja, alfarjes —techo con maderas labradas— y artesonados, según texto proporcionado por el Archivo de la Dirección Legislativa del Congreso.
Los diputados legislaban en distintos lugares: en el antiguo edificio de la Facultad de Derecho de la Universidad de San Carlos de Guatemala, que actualmente lo ocupa el Museo Universitario; en el Real Palacio, que se encontraba a un costado del actual Palacio Nacional de la Cultura, así como en algunos salones que se les facilitaba en el edificio de la mencionada Sociedad Económica.








