Noticia Exclusivo suscriptores Ante la adhesión de Colombia al 'Escudo de las Américas', la oposición y expertos exigen claridad sobre el alcance del acuerdo.Abelardo de la Espriella y Donald Trump. Foto: Elaboración con IA13.08.2026 15:40 Actualizado: 13.08.2026 15:40

El anuncio de que Colombia permitirá operaciones militares conjuntas con Estados Unidos abrió una pregunta que ahora tendrá que resolver el gobierno de Abelardo De La Espriella: ¿puede el Ejecutivo autorizar por sí solo la participación de tropas estadounidenses en operaciones dentro del país o necesita el aval del Congreso? LEA TAMBIÉN La duda surgió luego de que el Ministerio de Defensa anunció que Colombia formalizó su ingreso a la Coalición contra los Carteles de las Américas (A3C), que hace parte de la iniciativa 'Escudo de las Américas', impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para combatir el narcotráfico y el crimen organizado en el continente.Donald Trump lidera la alianza 'Escudo de las Américas'. Foto:AFPDurante una cumbre en Ciudad de Panamá, el ministro de Defensa, mayor general (r.) Jorge Eduardo Mora, dijo que el acuerdo busca "fortalecer el trabajo conjunto" y aumentar la capacidad operacional contra organizaciones terroristas y criminales. Sin embargo, el secretario de Guerra de EE. UU., Pete Hegseth, fue más allá y habló de "operaciones militares conjuntas para destruir terroristas y redes terroristas".Pero hasta el momento, el Gobierno colombiano no ha detallado públicamente qué tipo de operaciones contempla el acuerdo, qué participación tendría el personal militar estadounidense ni bajo qué instrumento jurídico se desarrollaría esa cooperación. Y ahí aparece el debate jurídico y constitucional que los expertos piden examinar con lupa. LEA TAMBIÉN ¿Qué significa para Colombia?Colombia tiene una larga historia de cooperación en seguridad y defensa con Estados Unidos, que incluye intercambio de inteligencia, entrenamiento, apoyo técnico y logístico. Incluso existen acuerdos previos que permiten la presencia limitada de personal estadounidense en el país.Pero una cosa es esa cooperación y otra que militares estadounidenses participen directamente en operaciones armadas en territorio colombiano.Los soldados de una unidad élite de Estados Unidos en Colombia. Foto:Mauricio Moreno / EL TIEMPOAhí aparece el concepto de soberanía, que resulta clave para entender la discusión. En términos simples, significa que Colombia tiene la autoridad para decidir qué fuerzas pueden actuar dentro de su territorio y bajo qué reglas. Por eso, permitir que militares de otro país participen directamente en operaciones implica determinar quién puede ejercer la fuerza, bajo qué mando y con qué controles dentro del territorio nacional.Beatriz Gil, directora del observatorio Congreso Visible de la Universidad de los Andes, asegura que si el acuerdo contempla la participación de militares estadounidenses en operaciones armadas se requeriría un instrumento internacional que establezca claramente las condiciones de la operación y, si se trata de un tratado, tendría que ser aprobado por el Congreso y posteriormente revisado por la Corte Constitucional. LEA TAMBIÉN El senador Germán Rodríguez, del partido Salvación Nacional y presidente de la Comisión Legal de Seguimiento a las Actividades de Inteligencia y Contrainteligencia, tiene una lectura diferente sobre el alcance de lo anunciado."No es que van a venir los Marines, ni el Army", aseguró a EL TIEMPO. Según explicó, la cooperación podría incluir apoyo de inteligencia, tecnología, mantenimiento de aeronaves y entrenamiento de las Fuerzas Militares colombianas.El senador, quien además estuvo durante 20 años en la Armada Nacional, sostuvo que con esta alianza podrían retomarse ejercicios como las operaciones Unitas y que uno de los principales beneficios sería recuperar capacidades de inteligencia técnica y de aviación.Germán Rodríguez, senador de Salvación Nacional. Foto:Redes sociales.Si bien el senador hace parte del partido de Gobierno, recordó que no es vocero de este, por lo que habrá que esperar que el Ministerio de Defensa o el presidente De La Espriella salgan a desmentir o verificar esa información. LEA TAMBIÉN ¿Hasta dónde puede llegar el Gobierno?De La Espriella es el jefe de Estado y comandante supremo de las Fuerzas Armadas, por lo que dispone de ellas de forma directa o por medio del ministro de Defensa. Sin embargo, la Constitución dice en su artículo 173 que solo el Senado puede permitir el tránsito de tropas extranjeras por el territorio nacional. A su vez, el artículo 189, numeral 7, establece que el presidente puede permitirlo durante el receso del Senado, previo dictamen del Consejo de Estado. Ninguna de esas condiciones se cumplió.La investigadora Gil también recuerda que la Ley 684 de 2001 ("Ley de Seguridad y Defensa Nacional) regula "cómo se puede pedir cooperación internacional y establece que Colombia puede solicitar apoyo técnico, logístico e inteligencia". Por ejemplo, durante el Plan Colombia hubo presencia de asesores, contratistas y entrenamiento de EE. UU. en Colombia, "pero nunca hubo tropas de combate estadounidenses operando directamente", dijo.Por eso, la pregunta jurídica no es si Colombia puede cooperar militarmente con Estados Unidos, algo que lleva décadas haciendo, sino hasta dónde puede llegar esa cooperación sin activar controles adicionales del Estado colombiano. LEA TAMBIÉN ¿Qué papel tendría el Congreso?Ahora bien, en el hipotético escenario de que el acuerdo terminara requiriendo aprobación del Senado, la profesora Gil considera que el escenario no necesariamente sería de una confrontación automática entre Gobierno y oposición.Congreso de Colombia. Foto:Diego Caucayo. EL TIEMPOAllí, las bancadas de centro e independientes -entre ellas sectores de la Alianza Verde, el Partido Liberal y 'La U'- podrían convertirse en el "pivote" de la discusión y condicionar su respaldo a que las misiones sean técnicas, tengan límites claros y no impliquen operaciones de combate.Sin embargo, la experta advierte que una eventual votación sobre presencia militar extranjera sería distinta a las negociaciones pragmáticas que se han visto en elecciones de dignidades del Congreso, como la elección del contralor general de la República.La oposición tendría, además, herramientas de control. Podría citar a los ministros de Defensa y Relaciones Exteriores a debates de control político en la Comisión Segunda o en la plenaria del Senado para exigir explicaciones sobre el alcance jurídico, militar y diplomático del acuerdo.Y si el Gobierno pretendiera avanzar mediante decretos, actos administrativos o convenios de cooperación que, a juicio de la oposición, excedieran los acuerdos existentes y evitaran los controles constitucionales, también podría acudir a las instancias judiciales para cuestionar su legalidad o constitucionalidad. LEA TAMBIÉN La senadora Jennifer Pedraza (Dignidad y Compromiso) ya anunció en sus redes sociales una petición a los ministerios de Relaciones Exteriores, Interior y Defensa para que expliquen el alcance del acuerdo. Mientras, el senador Ariel Ávila (Alianza Verde) hizo una petición a la Presidencia y al Ministerio de Defensa para analizar "la letra menuda del acuerdo".Colombia tiene una larga historia de cooperación en seguridad y defensa con Estados Unidos. Foto:EFE/EPA/GATIS INDREVICSRodríguez, por su parte, dijo que en caso de que el Gobierno planee activar operaciones militar conjuntas, él mismo defenderá que su aprobación pase por el Congreso, pues cree que 'El Tigre' "nunca va a violar la Constitución". Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.