Una jornada “offline”. Así define Guido Girardi, fundador de Congreso Futuro y vicepresidente ejecutivo de Fundación Encuentros del Futuro, el espíritu que tendrá este viernes el Congreso Jóvenes Futuro en Matucana 100. La idea puede parecer paradójica en un encuentro dedicado precisamente a discutir el futuro tecnológico, pero para sus organizadores el punto está en recuperar aquello que las plataformas digitales están debilitando, como la conversación, la reflexión y la capacidad de construir ideas junto a otros.“Estamos capturados por las redes sociales”, plantea Girardi. A su juicio, uno de los problemas actuales es que “se está terminando el pensamiento por defecto”, el espacio en que una persona puede estar sin estímulos externos, divagar, conversar consigo misma y generar nuevas ideas. “En 280 caracteres no hay conversación, no hay imágenes mentales, no hay pensamiento”, sostiene.Congreso Jóvenes Futuro Guillermo Salazar Ese diagnóstico está detrás del lema de esta séptima edición del Congreso Futuro destinado a las adolescencias, “Conectemos con ideas”. El encuentro reunirá durante este viernes, entre las 10.00 y las 17.00, a jóvenes, expertos y organizaciones en una programación que incluye charlas, podcasts, conversatorios, talleres, música y experiencias participativas. La entrada es gratuita, previa inscripción, y está dirigida a personas de entre 15 y 29 años.Para Luz María Díaz de Valdés, directora de Estrategia y Desarrollo de Fundación Encuentros del Futuro, la palabra “conectar” tiene justamente una segunda lectura. “Hay un componente de conectividad y que estamos ultra conectados. Pero la segunda parte es conectar con las ideas”, explica. El objetivo, agrega, es desafiar a los jóvenes, promover el pensamiento crítico y generar espacios donde puedan encontrarse con opiniones distintas a las que reciben habitualmente a través de los algoritmos.El desafío, dice Díaz de Valdés, es evitar que el Congreso adopte una mirada adultocéntrica. “Aquí nosotros hacemos un ejercicio también de tomar en qué están los jóvenes y cuáles son sus propias problemáticas”, señala. Por eso, en lugar de definir desde arriba cuáles deberían ser sus preocupaciones, la organización ha puesto en el centro temas como el futuro del trabajo, la salud mental, la educación y la irrupción de la inteligencia artificial.La programación también rompe con el formato tradicional de un congreso. En vez de una sucesión lineal de exposiciones, los asistentes podrán construir su propio recorrido a través de un “Dopamine Menu”, organizado como si fuera un menú gastronómico, con entradas, platos de fondo y postres.Guido Girardi, vicepdte de Fundación Encuentros del Futuro. PEDRO RODRIGUEZ La explicación está en que no se busca competir con las redes sociales utilizando sus mismas herramientas, sino ofrecer otro tipo de recompensa. Las “entradas” serán experiencias breves; los “platos de fondo”, charlas, podcasts y conversatorios; y los “postres”, talleres creativos, corporales y expresivos. La apuesta es generar una forma de dopamina vinculada a la conversación, la creatividad y la experiencia colectiva, en contraposición a la recompensa inmediata del scroll infinito. La nueva estructura busca, justamente, que el público pueda moverse, elegir y participar de manera más activa.La incertidumbre como ejeLa palabra que atraviesa la jornada es incertidumbre. Para Constanza Rodríguez, coordinadora de la Red de Jóvenes Futuro, esa incertidumbre aparece en ámbitos tan distintos como la salud mental, las relaciones personales, la participación y, especialmente, el mundo laboral.Uno de los factores que está modificando esa incertidumbre es precisamente la inteligencia artificial: los empleos calificados de nivel medio y bajo, que muchas veces constituyen la puerta de entrada de los jóvenes al mercado laboral, ya están siendo impactados por la automatización.Congreso Jóvenes Futuro Guillermo Salazar La discusión, sin embargo, no pretende instalar una mirada exclusivamente pesimista sobre la tecnología. Rodríguez sostiene que la IA puede ayudar a profundizar conocimientos y aumentar la eficiencia, pero obliga a discutir qué habilidades y valores deben permanecer en manos humanas.“Nosotros estamos totalmente de acuerdo con la tecnología, que la inteligencia artificial nos ayuda, nos ayuda a profundizar en ciertas cosas, ser más eficientes, pero también ahí viene el espacio humano: qué valores queremos resguardar de eso”, afirma.Ese debate se conecta con otra preocupación: la dependencia cognitiva de las nuevas herramientas. Desde la Red de Jóvenes Futuro, dice Rodríguez, uno de los principales objetivos es desarrollar pensamiento crítico para que las nuevas generaciones comprendan cómo funcionan los sistemas digitales y qué efectos tienen sobre sus decisiones.Luz María Díaz de Valdés, directora de Estrategia y Desarrollo de la Fundación Encuentros del Futuro.