La Superintendencia de Regulación Sanitaria reportó una reducción de la fabricación clandestina de productos medicinales y alimenticios en El Salvador. (Imagen Ilustrativa Infobae)La fabricación clandestina de productos medicinales y alimenticios ha presentado una importante reducción en El Salvador, según la Superintendencia de Regulación Sanitaria, gracias a estrategias de vigilancia apoyadas por inteligencia artificial y acciones coordinadas con las autoridades. Este avance responde al compromiso de proteger la salud pública ante la proliferación de productos irregulares en mercados locales.Durante una entrevista en el programa radial de Diana Verónica y Tony, el superintendente Noé Giovanni García Iraheta explicó que la lucha contra la fabricación clandestina ha sido compleja, pero se han logrado avances importantes. “No podemos decir que se ha extinguido totalmente, pero hemos disminuido considerablemente esas actividades ilegales de fabricación clandestina”, señaló. Añadió que la reducción se debe a la articulación institucional con la Fiscalía General de la República, la Policía Nacional Civil y la Dirección General de Aduanas.PUBLICIDADEl funcionario detalló que los procesos de inspección y control se han robustecido con la incorporación de inteligencia artificial, herramienta que permite identificar riesgos, monitorear alertas sanitarias internacionales y revisar el comportamiento del mercado. “Estamos utilizando inteligencia artificial para la clasificación de alimentos y para el monitoreo de alertas tempranas. El sistema analiza páginas web de organismos homólogos en distintos países, resume alertas sobre fallas de calidad o seguridad y nos ayuda a actuar de inmediato”, afirmó García Iraheta.Noé Giovanni García Iraeta afirmó que la disminución de actividades ilegales se logró con apoyo de la Fiscalía, la Policía Nacional Civil y Aduanas. - Crédito UnsplashLa vigilancia intensiva ha permitido identificar que parte de los productos falsificados o de contrabando provienen de otros países, lo que ha motivado a las autoridades a reforzar el control en puntos fronterizos y a fortalecer la cooperación regional. “Muchas veces la fabricación no es en El Salvador, viene de otro país. Ahí es donde estamos atacando la falsificación y el contrabando en conjunto”, indicó el superintendente.PUBLICIDADEl impacto de la reducción en la fabricación clandestina se refleja en una mayor seguridad para los consumidores. La Superintendencia emite alertas sanitarias cuando detecta productos de composición desconocida, peligrosos o no autorizados en el mercado. “Publicamos alertas sanitarias en nuestras redes y notificamos cuando encontramos productos que podrían poner en peligro la salud”, comentó García Iraheta. La población es invitada a reportar cualquier irregularidad a través del call center 194, mecanismo que ha facilitado la denuncia ciudadana y el retiro de productos inseguros.La entidad reguladora también mantiene una estricta vigilancia sobre la venta de medicamentos y suplementos por internet, advirtiendo sobre los riesgos asociados a la adquisición de productos en plataformas electrónicas no autorizadas. “En Marketplace están ofreciendo un sinnúmero de productos. ¿Quién me garantiza que esos productos sean originales?”, cuestionó el superintendente. PUBLICIDADPara combatir esta problemática, la Superintendencia notifica a plataformas como Facebook sobre páginas que comercializan productos no permitidos, logrando así la eliminación de cuentas y la reducción de riesgos para los consumidores.Una mujer adulta mayor observa una pastilla blanca que sostiene entre sus dedos, junto a un empaque de analgésico y un vaso de agua en la mesa de una cocina. (Imagen Ilustrativa Infobae)El avance en la regulación no solo impacta el ámbito sanitario, sino también el económico, ya que la industria farmacéutica nacional ha fortalecido su reputación y capacidad exportadora. García Iraeta destacó que la supervisión estricta y la agilización de trámites han incentivado a empresas a fabricar y distribuir productos de calidad en el país.La Superintendencia regula además restaurantes, alimentos procesados, productos cosméticos y veterinarios, y capacita anualmente a dependientes de farmacia para asegurar una correcta dispensación de medicamentos. PUBLICIDAD“El dependiente de farmacia debe garantizar entregar el medicamento correcto y asegurar que el producto se almacene adecuadamente”, puntualizó el superintendente.El Salvador ha sido consultado por otros países de la región que buscan replicar su modelo de vigilancia y control sanitario basado en innovación y eficiencia. “Somos un ejemplo de eficiencia en la regulación, facilitando trámites y garantizando calidad, seguridad y disponibilidad de productos”, concluyó García Iraheta.
El Salvador frena la fabricación clandestina de productos con apoyo de inteligencia artificial y vigilancia interinstitucional
El titular de la entidad, Noé Giovanni García Iraeta, afirmó en una entrevista radial que el fenómeno sigue activo, pero cayó por operativos conjuntos con la Fiscalía, la Policía y la Dirección General de Aduanas






