El maestro y compositor guatemalteco Joaquín Orellana continúa enfocado en difundir sus piezas musicales, sus útiles sonoros y la experiencia adquirida durante más de seis décadas de trayectoria.
En los últimos años ha presentado libros como Cantos de exaltación a la marimba y El legado de Orellana, que incluyen testimonios de su vida y obra, así como fotografías y planos de 72 útiles sonoros que ha creado, piezas que describe como esculturas que emiten sonidos contemporáneos.
También ha participado en Camino a la Multifonía, una exposición que celebra su innovadora trayectoria musical, así como en diversas actividades vinculadas con el arte.
En la actualidad, Orellana destaca La tumba del Gran Lengua, una cantata escénica que dedicó al escritor guatemalteco Miguel Ángel Asturias y que estrenó en octubre del 2001 durante el Festival Iberoamericano de Teatro, en Cádiz, España.
Orellana ensaya con músicos y con el también maestro guatemalteco Julio Santos, quien es el único autorizado para dirigir sus obras.










