Anderson Taylor tenía 3 años cuando un programa de televisión sobre dinosaurios despertó su curiosidad por los fósiles. Poco después salió al camino de entrada de su casa, en Cambridge, Illinois, con la idea de encontrar alguno. La búsqueda tuvo éxito porque rápidamente halló un fósil en su propio jardín. Ese descubrimiento marcó el comienzo de una pasión que, con apenas 11 años, lo llevó a conseguir un récord mundial.Taylor recibió el reconocimiento de Guinness World Records como el curador de museo masculino más joven. Se convirtió en el primero en obtener ese título, según informó Smithsonian Magazine. Su Museo de Historia Natural de Cambridge abrió sus puertas el 10 de agosto de 2024, cuando el niño tenía 9 años y 340 días.La idea del museo tomó forma cuando Taylor tenía 7 años. Su objetivo era encontrar un lugar donde pudiera conservar su colección y, al mismo tiempo, compartir con otras personas sus conocimientos sobre la naturaleza y la historia.Para poner el proyecto en marcha, consiguió una subvención de la ciudad después de realizar numerosas presentaciones. Más tarde, una campaña de GoFundMe permitió que Taylor y su familia compraran el edificio donde funciona el museo. Una colección con unos 1.000 fósilesEl museo está en el centro de Cambridge, una localidad de Illinois con unos 2.000 habitantes. En poco tiempo se convirtió en uno de los puntos de interés de la comunidad y recibió cientos de visitantes de la región.La colección reúne alrededor de 1.000 fósiles y unas 13 exhibiciones. También incluye minerales, artefactos de pueblos originarios, animales disecados y objetos más recientes. Parte de las piezas proviene de Cambridge y otras llegaron de viajes familiares, entre ellas algunos ejemplares encontrados en Escocia.“Tenemos un montón de fósiles, muchos minerales, artefactos de nativos americanos, algunos animales disecados y también cosas más recientes”, dijo Taylor a Smithsonian Magazine. “Ahora tenemos alrededor de 13 exhibiciones y siempre estamos recibiendo más”.Entre los fósiles preferidos de Taylor hay un hueso de dinosaurio opalizado y un fémur de mastodonte. Los visitantes, en cambio, suelen interesarse especialmente por el monstruo de Tully, conocido científicamente como Tullimonstrum y considerado el fósil estatal de Illinois. El museo posee tres ejemplares.“Es increíble conocer las historias que hay detrás de algunos de los objetos que encuentras”, añadió Taylor.La pasión del niño también comenzó a involucrar a otros chicos. En su escuela, Taylor y sus amigos solían buscar fósiles y otros objetos en un patio con grava de piedra caliza.Un museo que creció junto con su creadorTaylor no se limita a cuidar su colección. También ofrece presentaciones para grupos escolares, tanto dentro del museo como fuera de Cambridge.Corrina Sprung, una vecina de la familia, destacó a Smithsonian Magazine su capacidad para hablar en público y transmitir sus conocimientos. “Su pasión es contagiosa”, dijo. “Su oratoria me parece simplemente asombrosa. A pesar de su juventud y sus amplios conocimientos, le encanta hablar en público y compartir todo lo que ha aprendido. Es como si su museo trascendiera los límites de sus paredes”.Otros habitantes de Cambridge también valoran el proyecto. Logan Meier, un residente que trabaja con el padre de Taylor, John, consideró que el museo ofrece a las familias de la pequeña comunidad un nuevo lugar para visitar y aprender.El futuro del edificio todavía puede cambiarTaylor contempla una posible ampliación si la colección continúa creciendo. Mientras tanto, su agenda depende de la escuela y de otras responsabilidades propias de su edad.“Probablemente podríamos terminar ampliando nuestro edificio hacia afuera y construyendo en una sección completamente nueva”, dijo Taylor a Smithsonian Magazine.Por eso, quienes quieran visitar el Museo de Historia Natural de Cambridge deben consultar antes su página de Facebook para conocer los horarios.A los 11 años, Taylor ya tiene un récord mundial y una colección que sigue creciendo. Su historia comenzó con un fósil en el jardín de su casa y terminó por convertir una curiosidad infantil en un museo abierto a toda una comunidad.