NoticiaDecenas de instituciones de educación superior activaron ayuda psicológica, técnica y humanitaria tras el sismo del 10 de agosto.Brigada de socorristas mexicanos Los Topos Aztecas en Cali tras el terremoto. Foto: EFESUBDIRECTOR VIDA13.08.2026 12:38 Actualizado: 13.08.2026 12:38
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el pasado 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, desató una respuesta que trasciende la institucionalidad estatal. Decenas de universidades, tanto de las regiones afectadas como de otras ciudades, activaron desde el primer día distintos frentes de apoyo a las comunidades golpeadas por la emergencia. LEA TAMBIÉN Y es que ante magnitud de l atragedia, muchas instituciones de educación superior (IES) actuaron por su cuenta para brindar ayuda. Unas lanzaron campañas para recolectar alimentos, medicamentos, dinero e insumos entre sus propias comunidades. Otras pusieron a disposición de alcaldías, gobernaciones y el Gobierno Nacional sus capacidades disciplinares específicas, como personal de la salud, psicólogos e ingenieros civiles.Psicólogos y estudiantes al servicio de la salud mentalUno de los primeros frentes en activarse fue el de la atención emocional. La Fundación Universitaria Konrad Lorenz movilizó a más de 900 psicólogos, entre profesionales graduados y estudiantes de Psicología, para ofrecer atención virtual, escucha activa y primeros auxilios psicológicos a las personas afectadas.De ese total, más de 500 son practicantes de los programas de pregrado, especializaciones y maestría en Psicología Clínica, quienes rotan en el Centro de Psicología Clínica de la institución, ubicado en Chapinero, Bogotá. A ellos se suman más de 400 psicólogos graduados que respondieron a la convocatoria de la Universidad.“En una emergencia como esta, atender las necesidades emocionales de las personas es tan importante como responder a sus necesidades físicas”, señaló Nubia Villescas, decana de la Facultad de Psicología de la Konrad Lorenz. La atención está disponible de lunes a viernes de 7:00 a. m. a 8:00 p. m., y los sábados de 7:00 a. m. a 6:00 p. m., a través de los canales oficiales @ukonradlorenz y @cpc.konradlorenz.La misma institución habilitó además su sede principal, en la Carrera 9 Bis N.° 62-43 de Bogotá, como centro de acopio para recibir alimentos de primera necesidad, alimentos no perecederos, suministros de higiene y elementos de primeros auxilios, siguiendo las orientaciones del Banco de Alimentos. El punto estará disponible hasta el 14 de agosto a las 8:00 p. m.Ingenieros y arquitectos evalúan edificaciones afectadasEl frente técnico ha tenido en la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) a uno de sus principales protagonistas. Según el rector José Ismael Peña Reyes, la institución dispuso más de 200 profesores, egresados y estudiantes para evaluar edificaciones y apoyar a las comunidades afectadas, con despliegue desde las sedes Bogotá, Medellín, Manizales y Palmira.En Manizales, una de las ciudades más golpeadas, la profesora Jeannette Zambrano Nájera coordina los equipos de evaluación estructural. La comisión ya suma cerca de 600 solicitudes atendidas junto con la Alcaldía, revisando muros agrietados, columnas comprometidas y fachadas en riesgo. El equipo combina cerca de 20 profesores, 170 egresados y 50 estudiantes voluntarios de Ingeniería Civil, Arquitectura e Industrial.“Por un tiempo seguiremos necesitando ingenieros especialistas en evaluación de daño estructural”, advirtió Zambrano, quien también hizo un llamado a nuevos voluntarios. La misma Sede evaluó sus propios campus: La Nubia, Palogrande y El Cable. Palogrande resultó el más afectado, con daños estructurales en los edificios B, D, C e I de Posgrados.Desde Bogotá, la vicerrectora Lorena Chaparro confirmó la conformación de cuadrillas interdisciplinarias del Departamento de Ingeniería Civil y otros departamentos de la Facultad de Ingeniería, con expertos en estructuras, geotecnia, patrimonio y patología de edificaciones. El foco inmediato es el Pacífico chocoano. La Sede también habilitó un punto de acopio en la Capilla Cristo Maestro de la Ciudad Universitaria.La Sede Medellín, por su parte, enviará entre el 12 y el 18 de agosto una comisión de ingenieros al Eje Cafetero y el Valle del Cauca, integrada por los profesores John Jairo Blandón, Mauricio Areiza y Juan Carlos Olarte, junto con los estudiantes Luciana Rúa Hernández y Daniel Urrego Torres. Esta comisión evaluará afectaciones en las sedes Manizales y Palmira, y en la Universidad Tecnológica de Pereira. Además, la institución prestará salones a la Universidad de Manizales para que dicte clases en el campus La Nubia durante las noches.La Facultad de Minas, en Medellín, activó un Subsidio de Apoyo de Emergencia para estudiantes afectados económicamente y habilitó el Consultorio de Asesoría Técnica, que recibe imágenes de grietas y posibles afectaciones en viviendas para brindar orientación técnica preliminar.En Palmira, la revisión encabezada por el profesor Juan Pablo Duque Cañas determinó riesgo inminente en los edificios S2 (Biblioteca), S3 (Escuela de Posgrados) y S4 (Torre Administrativa), que permanecen cerrados. Pese a esto, el semestre académico no se aplazó y arrancará el 24 de agosto.En el frente hospitalario, el Hospital Universitario Nacional dispone de su capacidad de telemedicina para acompañar a distancia a equipos médicos de las zonas afectadas, con un convenio activo con Sanitas y otro en gestión con la Nueva EPS.Universidades de Bogotá abren sus puertas como centros de acopioEn la capital del país, varias instituciones de educación superior se sumaron como puntos físicos de recolección. La Fundación Universitaria Juan N. Corpas, en alianza con el Minuto de Dios, recibió donaciones este 13 de agosto en su sede de la Carrera 111 N.° 159A-61, además de habilitar una cuenta de ahorros para aportes económicos.Uniagraria, junto con la Cruz Roja Colombiana, recolecta desde el 14 de agosto kits de higiene personal y de hábitat, así como insumos para mascotas, en su sede de la Calle 170 N.° 54A-10.La Universidad Católica de Colombia, en alianza con el Banco de Alimentos de Bogotá, recibe implementos de aseo y alimentos enlatados hasta el 19 de agosto. Y la Fundación Universitaria Horizonte (Unihorizonte) se activó como centro de acopio para insumos de primeros auxilios, pañales, productos de limpieza y elementos de higiene.A esos puntos se sumaron los centros comerciales afiliados a Fenalco Bogotá-Cundinamarca, entre ellos Portal de la 80, Centro Suba, Paseo Villa del Río, El Gran San, Atlantis Plaza, Avenida Chile, Centro Mayor, Plaza Imperial, Nuestro Bogotá, Plaza de las Américas, Titán Plaza, Ciudad Tunal y Galerías.Redes y alianzas entre institucionesLa respuesta del sector universitario también se ha articulado en red. En Antioquia, el G8 —conformado por las universidades de Antioquia, CES, Eafit, EIA, de Medellín, Nacional de Colombia, Pontificia Bolivariana y la Corporación Universitaria Lasallista— ofreció capacidades académicas, contenidos virtuales y recursos formativos para garantizar la continuidad de los estudiantes afectados.A nivel nacional, el Sistema Universitario Estatal (SUE) y la Asociación Colombiana de Universidades (Ascun) anunciaron una red de apoyo entre universidades para mitigar los impactos del terremoto.La Universidad Eafit creó la ruta "Eafit Contigo", que contempla un fondo de emergencia de mil millones de pesos, subsidios y acompañamiento para estudiantes, profesores y colaboradores afectados, además de acompañamiento psicosocial. La Universidad de los Andes lanzó su propia iniciativa para que la comunidad se sume a la recolección de ayudas humanitarias, y la Pontificia Universidad Javeriana presentó la campaña institucional "Hagamos que nuestra ayuda llegue donde más la necesitan".La Universidad Libre abrió una Campaña Nacional de Donación, mientras las siete sedes de la Universidad de Cundinamarca —Fusagasugá, Girardot, Ubaté, Chía, Facatativá, Soacha y Zipaquirá— se convirtieron en una red de acopio regional.La Universidad del Norte se incorporó a la jornada de ayuda a través de su programa Univoluntarios. La UNAD, por su parte, creó una Red de Apoyo para los Unadistas Afectados por el Terremoto, disponible las 24 horas, con atención psicosocial, flexibilidad académica, ajustes en tiempos y procesos administrativos, y donaciones. La Universidad Surcolombiana convirtió las Ágoras de su sede en Neiva en puntos de recepción de ayudas.En total fueron más de una decena de instituciones las que, entre campañas propias y esfuerzos coordinados, activaron algún tipo de respuesta ante la emergencia. Como resume la profesora Jeannette Zambrano, de la UNAL, "este es un proceso muy largo. Lo prioritario ahora es resolver las condiciones de habitabilidad; después vendrán los procesos de rediseño y reconstrucción, que son más lentos e incluso pueden tomar años".REDACCIÓN EDUCACIÓN Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.













