El penúltimo MVP estadounidense de la competición se despide del baloncesto a los 37 años sin lograr el anillo tras 18 temporadas en la élite

Aunque hace años que pasó a un segundo plano deportivo, Russell Westbrook dejará una huella imborrable en la historia del baloncesto. “Hay trayectorias que no necesitan palabras, felicidades”, le dice Pau Gasol en su despedida. A su retirada a los 37 años, anunciada el miércoles por la tarde en Estados Unidos, el penúltimo MVP nacional de la NBA en 2017 abandona la competición con el récord de triples-dobles (209), una métrica que él solo ayudó a revivir hace una década gracias a su arrollador juego basado en el esfuerzo físico y la más pura competitividad.

Durante 18 temporadas en la élite, Westbrook jamás dejó indiferente a nadie gracias a su carácter volcánico, que le metió en más de un jardín dentro y fuera de la pista pero a su vez alimentó esa aura que atrajo a un sinfín de aficionados. Especialmente dulce fue su etapa de 11 cursos con los Oklahoma City Thunder, cuando más cerca estuvo del título al compartir escuadra con otras leyendas de la liga que también terminaron siendo nombrados MVP: James Harden y Kevin Durant. Aquel grupo cayó en 2012, durante sus únicas Finales de la NBA, ante los Miami Heat de LeBron James, Dwayne Wade y Chris Bosh. Durante esos primeros años, el base no se perdió ni un solo encuentro a lo largo de cinco campañas, 394 partidos seguidos.