Una zona de aproximadamente <b>400 kilómetros</b> frente a la costa central de Perú concentra esfuerzos y deformación tectónica que, según estudios del Instituto Geofísico del Perú (IGP), <b>podría generar un sismo de magnitud 8,8</b>, escenario utilizado por las autoridades para preparar a la población ante un terremoto de gran intensidad.El jefe del IGP, Hernando Tavera, aclaró que la ciencia todavía no puede predecir cuándo, dónde y a qué hora ocurrirá un terremoto, pese a los avances en el estudio de la actividad sísmica.“La ciencia no ha encontrado aún el camino para predecir el sismo, es decir, para ver lugar, fecha y hora. <b>Eso no es posible hoy en día</b>”, declaró Tavera a la agencia Andina, al referirse a informaciones falsas difundidas en redes sociales sobre la supuesta proximidad de un fuerte movimiento telúrico.El especialista explicó que <b>sí es posible identificar las zonas donde existe una mayor probabilidad de que ocurra un terremoto </b>y estimar su posible magnitud mediante el análisis de las denominadas zonas de acoplamiento sísmico.Estas áreas se forman cuando las placas tectónicas no se desplazan libremente entre sí y acumulan esfuerzos y deformación<b>.
En la costa peruana, la placa de Nasca se introduce por debajo de la placa Sudamericana</b>, un proceso conocido como subducción y responsable de buena parte de la actividad sísmica de la región.En el caso de la costa central, los estudios han identificado una brecha de unos 400 kilómetros que permanece acoplada y <b>acumula energía</b>.













