Noticia Exclusivo suscriptores Tras el ataque en la vía Panamericana del pasado sábado, la Fuerza Pública intensificó su búsqueda hasta establecer el punto donde se ocultaba.Alias Max Max Foto: CortesíaSUBEDITOR DE JUSTICA13.08.2026 11:43 Actualizado: 13.08.2026 11:43

Durante dos semanas, hombres de inteligencia se internaron en una de las zonas de mayor influencia de las disidencias de alias Iván Mordisco en Jamundí. La misión era ubicar a Dubán Ramiro Castillo Cortés, alias Max Max, señalado de ser el principal explosivista de la estructura Jaime Martínez y uno de los hombres detrás de varios de los ataques registrados en el Valle del Cauca. El cerco se cerró después del atentado con explosivos ocurrido en la madrugada del sábado en la vía Panamericana: desde ese momento se intensificó su búsqueda hasta establecer el punto exacto donde se escondía.“Este bandido fue responsable del asesinato de muchos miembros de nuestra Fuerza Pública y de atentados terroristas que sembraron muerte y dolor entre cientos de civiles. Además, se desempeñaba como instructor de explosivistas y era responsable de decenas de acciones criminales. Por él se ofrecía una recompensa de hasta $500 millones”, dijo el presidente Abelardo De La Espriella al anunciar su muerte. El ministro de Defensa, Jorge Mora, y el presidente Abelardo De La Espriella. Foto:Presidencia / Archivo particularNo hubo bombardeo. Tampoco una operación de copamiento a gran escala. EL TIEMPO conoció que detrás de la muerte de Max Max, ocurrida en la vereda La Cabaña, zona rural de Jamundí, hubo una operación preparada durante al menos dos semanas, en la que la infiltración de hombres sobre el terreno permitió seguir sus movimientos y llegar hasta el lugar en el que permanecía.Para las autoridades no se trataba de un objetivo más dentro de la estructura. ‘Max Max’ acumulaba cerca de diez años de trayectoria criminal y era señalado de manejar una de las capacidades que más ha utilizado la ‘Jaime Martínez’ para atacar a la Fuerza Pública y mantener bajo presión a Jamundí y otros municipios del Valle del Cauca: los explosivos.La información conocida por este diario indica que la operación comenzó días antes del último ataque en la Panamericana. Unidades de inteligencia venían reconstruyendo los movimientos del señalado explosivista, identificando sus rutas y tratando de establecer los lugares que utilizaba para permanecer oculto en la zona rural de Jamundí.Iván Mordisco Foto:Iván MordiscoEl ataque de la madrugada del sábado cambió el ritmo de la búsqueda. Después de esa acción, los organismos de seguridad concentraron capacidades de inteligencia en determinar dónde se encontraba ‘Max Max’ y establecer si continuaba moviéndose por los corredores bajo influencia de la Jaime Martínez.Parte de esa tarea se hizo directamente sobre el terreno. Según información conocida por EL TIEMPO, fueron empleados hombres que ingresaron a la zona y lograron infiltrarse en áreas donde se movían integrantes de las disidencias. Debían acercarse sin alertar a la estructura, identificar los movimientos del explosivista y obtener información que permitiera establecer su ubicación.Ese trabajo terminó conduciendo a los organismos de seguridad hasta la vereda La Cabaña. La información obtenida y posteriormente contrastada permitió determinar que ‘Max Max’ se encontraba en ese sector rural de Jamundí.Ataque con explosivos en el peaje de Mondomo en la vía Panamericana entre Popayán y Cali Foto:Archivo particularCon la ubicación establecida comenzó la fase final. La Fuerza Pública debía llegar hasta el punto identificado por inteligencia sin que el movimiento de las unidades terminara alertando al hombre que llevaban varios días siguiendo. En la operación participaron de manera conjunta y coordinada unidades del Ejército, la Armada, la Fuerza Aeroespacial y la Policía.El procedimiento terminó con la muerte de alias Max Max. De acuerdo con las autoridades, este hombre había alcanzado una posición relacionada directamente con la preparación y utilización de explosivos dentro de la estructura.Su nombre aparecía en los informes de inteligencia sobre varias de las acciones ejecutadas contra la Fuerza Pública y la población civil en el suroccidente del país. Las autoridades lo vinculaban con la preparación y utilización de artefactos explosivos en ataques contra instalaciones militares y policiales, algunos de los cuales terminaron afectando viviendas, vehículos e infraestructura.Un historial criminalUno de esos hechos ocurrió el 24 de abril de 2026. Según los reportes oficiales, “Max Max” estaría vinculado con el atentado contra las instalaciones del Batallón Pichincha, una acción que dejó dos civiles afectados y un bus escolar incinerado.Los organismos de seguridad también lo relacionaban con el atentado contra la Base Aérea Marco Fidel Suárez y con ataques dirigidos contra estaciones de Policía. A esa lista se suma el atentado de El Túnel, en Cajibío, Cauca, un hecho que dejó víctimas mortales y que también hace parte de las investigaciones sobre las acciones en las que habría participado el señalado explosivista.Atentado contra la Base Aérea Marco Fidel Suárez en Cali Foto:@juanfotosadnSu función dentro de la Jaime Martínez explica por qué su búsqueda había concentrado esfuerzos de inteligencia. El uso de explosivos se convirtió en uno de los mecanismos empleados por esta estructura para atacar puestos de la Fuerza Pública y ejecutar acciones en corredores del norte del Cauca, Jamundí y otros sectores del Valle.De acuerdo con las Fuerzas Militares, este resultado "representa un golpe más contra las estructuras de alias Iván Mordisco en el suroccidente del país y se suma a las recientes neutralizaciones de alias 'Marlon', 'Ñeque', 'Efrén', 'Ruso' y 'Mira', de la Estructura 57, entre otros resultados operacionales, gracias a la inteligencia dominante de las Fuerzas". Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticias de Justicia: Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.