Análisis Exclusivo suscriptores En menos de una semana de mandato, el gobierno reconoció la soberanía israelí sobre los Altos del Golán y la marroquí sobre el Sáhara Occidental.El presidente Abelardo De La Espriella en el Palacio de San Carlos. Foto: Juan David Cuevas EL TIEMPO.PERIODISTA13.08.2026 10:54 Actualizado: 13.08.2026 11:05
Al margen de las gestiones diplomáticas derivadas del terremoto de magnitud 7,4 que estremeció a Colombia, la Cancillería de Abelardo De La Espriella se ha movido con rapidez desde el primer día de mandato para dar un timonazo a la política exterior que dejó la anterior administración. En menos de una semana, el nuevo gobierno comenzó a dejar claro la hoja de ruta que marcará su gestión diplomática.Las primeras decisiones han sido polémicas y ya han abierto frentes de tensión. La más significativa hasta ahora es el reconocimiento de la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán sirios, con lo que Colombia se convirtió en el segundo Estado miembro de Naciones Unidas, después de Estados Unidos, en asumir esta posición. “Ante la persistente inestabilidad regional en Oriente Medio y considerando la importancia estratégica de los Altos del Golán para la seguridad de Israel, el Gobierno de Colombia reconoce la soberanía israelí sobre este territorio, así como el derecho de ese Estado a protegerse frente a amenazas externas”, señaló el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado. El canciller de Israel y el presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella. Foto:@gidonsaar en X.La decisión fue celebrada por el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien agradeció el respaldo de Colombia, pero generó un rechazo inmediato de la Liga Árabe, organización que reúne a 22 Estados de Medio Oriente y el Magreb, entre ellos Catar, Egipto y Arabia Saudita. Siria, por su parte, acusó a Bogotá de contradecir normas del derecho internacional y disposiciones de Naciones Unidas. “Siria expresa su rechazo categórico y su condena a esta posición y reafirma que el Golán es una parte inseparable de su territorio”, señaló un comunicado del Ministerio de Exteriores sirio. Israel tomó el control de la mayor parte de los Altos del Golán, un territorio perteneciente a Siria, durante la guerra de 1967. Años después, en 1981, ese país decidió incorporar ese territorio a su país, una medida que la mayoría de la comunidad internacional no reconoce. La movida diplomática generó varios comentarios a nivel nacional. “Una torpeza lo de Altos del Golán. Una cosa es reanudar relaciones con Israel. Error la embajada en Jerusalén y meter la mano en Golán en contravía de la comunidad internacional”, expresó el exsenador Humberto de la Calle. Collage Donald Trump y Benjamin Netanyahu. Foto:Internacional“El reconocimiento del gobierno de Abelardo De La Espriella de la soberanía israelí sobre los Altos del Golán es una provocación absurda e innecesaria, que viola en forma flagrante el derecho internacional y las resoluciones de la ONU desde 1967. Salvo el gobierno Trump, no existe ningún país en el mundo que lo haya hecho en 60 años. Nos deja en una posición solitaria en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y con el rechazo del mundo árabe”, subrayó, por su parte, el exministro Juan Fernando Cristo. Para el internacionalista y profesor de la Universidad Javeriana Manuel Camilo González, la decisión evidencia la intención del gobierno de De La Espriella de mantener un alineamiento estrecho tanto con Estados Unidos como con Israel. “Colombia estaría ciertamente al lado de Israel y de los Estados Unidos, justificando esta anexión de facto por parte de Israel de territorio sirio”, señaló González. A juicio de González, esta postura empieza a marcar una ruptura con una tradición de la política exterior colombiana de acatamiento de los fallos de Naciones Unidas. “Colombia, de alguna forma, siempre ha respetado los fallos e incluso las declaraciones y resoluciones de Naciones Unidas”, explicó. Marruecos y el Sáhara Occidental Celebración en Marruecos. Foto:AFPOtra de las decisiones adoptadas por la Cancillería, bajo el liderazgo de Omar Bula, fue el fortalecimiento de la “asociación estratégica” con el Reino de Marruecos. En ese marco, Bogotá reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental y, como consecuencia, congeló sus relaciones con la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). “El Ministerio de Relaciones Exteriores tomó esta decisión tras una revisión soberana del reconocimiento de la RASD otorgado por el Gobierno anterior, teniendo en cuenta que las Naciones Unidas no la reconocen como Estado miembro”, argumentó la Cancillería. La medida implica que Colombia no mantendrá contactos políticos o diplomáticos, intercambio de misiones ni respaldo a la RASD en escenarios multilaterales, incluidas las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad, donde el país ejerce actualmente como miembro no permanente. El canciller Omar Bula en rueda de prensa. Foto:Cancillería.Según el Ministerio de Relaciones Exteriores, la decisión “respeta, a cabalidad, el derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y el escenario propuesto por la Resolución 2797 (2025) del Consejo de Seguridad sobre el Sáhara Occidental”. La Cancillería añadió que esta reorientación busca revitalizar los vínculos con Marruecos, al que calificó como un aliado de Colombia desde hace casi 50 años, mediante una relación bilateral de largo plazo que responda a los intereses del país. La Resolución 2797 de 2025 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, adoptada el 31 de octubre de ese año, supuso un nuevo impulso al plan de autonomía propuesto por Marruecos para el Sáhara Occidental y reforzó la idea de que esa propuesta puede ser la base para una salida negociada al conflicto. Sin embargo, el texto no declara formalmente que el Sáhara Occidental forme parte de Marruecos ni elimina explícitamente el principio de autodeterminación. El documento fue impulsado por Estados Unidos, en coordinación con Francia. “De La Espriella respaldó la toma militar de Marruecos del Sáhara Occidental, territorio del pueblo saharauri, anexión que solo han respaldado en el mundo otros cuatro países: Estados Unidos, en la primera presidencia de Trump, Israel, Francia y Paraguay. Y así rompieron el consenso histórico de la ONU al respecto”, señaló el exsenador y excandidato a la Alcaldía de Bogotá Jorge Enrique Robledo. Todas estas decisiones, algunas de ellas sujetas a debate y controversia, comienzan a delinear el rumbo que el gobierno de Abelardo De La Espriella busca imprimirle a la política exterior colombiana durante los próximos cuatro años. JUAN PABLO PENAGOS RAMÍREZRedacción Política Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.













