El futbolista argentino Matías Pourrain continúa detenido en Florida bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en un caso que su defensa describe como “arbitrario, desproporcionado y peligroso” en el actual clima migratorio de Estados Unidos. Tras pasar sus primeras 72 horas en un centro de detención de ICE en Miramar, fue trasladado al Krome Processing Center, donde permanece a la espera de una audiencia y de la definición de una posible fianza.

El operativo en el aeropuerto: un control interno que terminó en arresto

Pourrain, de 34 años, fue detenido el 6 de agosto en el aeropuerto de Fort Lauderdale cuando se disponía a abordar un vuelo doméstico hacia Los Ángeles. Agentes de ICE vestidos de civil lo apartaron del grupo para un control migratorio que, según le dijeron, “no duraría más de diez minutos”. Desde ese momento quedó incomunicado y bajo custodia federal.

La detención se inscribe en un nuevo esquema de controles del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que habilita operativos migratorios incluso en vuelos internos, sin cruce de fronteras. La abogada del jugador, Regina de Moraes, sostiene que el procedimiento refleja “la ampliación del poder de ICE para detener a cualquier persona cuya documentación no esté 100% en regla, aunque haya ingresado legalmente y esté en proceso administrativo”.