El Gobierno de Giorgia Meloni mantendrá la suspensión del acuerdo Schengen con España y los controles en puertos y aeropuertos hasta que se descarten completamente los riesgos de seguridad para Italia, según dijo este jueves el ministro de Interior, Matteo Piantedosi. "La decisión de suspender la aplicación del acuerdo Schengen no será revisada antes del 15 de agosto y, en todo caso, solo después de que se hayan excluido completamente los riesgos de seguridad para Italia", afirmó Piantedosi en un comité parlamentario convocado para explicar las medidas adoptadas por el Ejecutivo italiano tras la crisis migratoria de Ceuta. El ministro del Interior defendió que la decisión de Italia se ha ajustado plenamente al derecho europeo, mientras que España ha seguido una "lógica de represalia" al responder con la suspensión del acuerdo de libre circulación, imponiendo controles a los viajeros procedentes de Italia. España ha controlado a 3.115 viajeros La Policía Nacional ha controlado hasta las 14:00 horas de este jueves a un total de 3.115 viajeros de terceros países llegados a España desde 273 vuelos procedentes de Italia, dentro de los controles aleatorios establecidos ante la situación migratoria en ese país. Según los datos facilitados a EFE por el Ministerio del Interior, en los controles, que arrancaron a las 00:00 horas del sábado, han participado un total de 446 agentes de la Policía Nacional. Los controles se han realizado este jueves en los aeropuertos de Madrid-Barajas, El Prat de Llobregat (Barcelona), Málaga, Sevilla, Valencia, Alicante, Bilbao, Mallorca, Menorca, Ibiza, Fuerteventura, Gran Canaria, Tenerife Sur y Lanzarote. El Gobierno de Giorgia Meloni mantendrá la suspensión del acuerdo Schengen con España y los controles en puertos y aeropuertos hasta que se descarten completamente los riesgos de seguridad para Italia, según dijo este jueves el ministro de Interior, Matteo Piantedosi.
Italia mantendrá los controles con España hasta descartar totalmente los riesgos de seguridad
El ministro del Interior defendió que la decisión de Italia se ha ajustado plenamente al derecho europeo, mientras que España ha seguido una "lógica de represalia" al responder con la suspensión del acuerdo de libre circulación











