El uso de plantas arizónicas como elemento de cerramiento en los jardines quedará prohibido en la Comunidad de Madrid por el riesgo de incendios. Esta limitación afectará a las viviendas próximas a áreas forestales. La limitación se introducirá en la modificación de la Ley Forestal y de Protección de la Naturaleza que prepara el Gobierno regional. De forma paralela, se habilitará una línea de ayudas para que los propietarios que ya tienen este tipo de arbustos puedan sustituirlos por variedades más resistentes al fuego. La medida se adopta tras comprobar que este tipo de vegetación favorece el avance de las llamas."La experiencia nos ha enseñado que las arizónicas y otras especies resinosas para cerrar parcelas propagan el fuego", ha señalado la presidenta de la Comunidad de Madrid este jueves tras una visita en Tres Cantos tras el incendio de hace un año en el que falleció una persona. La normativa autonómica incluirá la prohibición de usar arizónicas y otras especies de plantas resinosas en zonas de interfaz urbano-forestal en una franja de 400 metros. Esta limitación, según han explicado desde el Ejecutivo autonómico, impedirá que se planten nuevos ejemplares, aunque no obligará a retirar los que ya están presentes.Esta medida se incluirá en la modificación de la Ley Forestal y de Protección de la Naturaleza. La decisión se adopta tras constatar que ese tipo de plantas actúan como combustible cuando se produce un incendio, favoreciendo que avance hacia las viviendas y otras zonas. Así se comprobó el año pasado en Tres Cantos y este verano en la Sierra Oeste. Durante la propagación de las llamas en Tres Cantos, las arizónicas contribuyeron a que el fuego se extendiera con más rapidez por las urbanizaciones afectadas. Por ello, durante los trabajos de recuperación y reparación, se distribuyeron entre los vecinos 3.400 nuevos ejemplares de especies autóctonas como madroños, majuelos, endrinos, jaras, laureles, coscojas y espino.Junto a esta prohibición, la Comunidad de Madrid habilitará una línea de ayudas para retirar los arbustos de arizónicas. Dotado con un fondo de un millón de euros, los propietarios de viviendas próximas a áreas forestales que cuenten con este tipo de plantas podrán solicitar la prestación para reemplazar esta vegetación por ejemplares menos inflamables y resistentes al fuego. En paralelo, se realizan campañas de concienciación sobre los riesgos de este tipo de plantas coníferas, así como del uso de otros materiales como el plástico o el brezo.La reforma de la Ley Forestal y de Protección de la Naturaleza también reforzará el papel de los montes como lugares de especial interés para la conservación de la flora y fauna regional, la fijación de carbono, la protección del suelo y la regulación del ciclo del agua. En esta línea, la presidenta autonómica ha reclamado modificar la normativa estatal en esta materia. "Queremos una reforma para cuidar los montes precisamente en un momento en el que se están abandonando los usos tradicionales del terreno, se transforma el paisaje y se desprotege nuestro patrimonio, esos montes", ha expresado Díaz Ayuso.