El juez de Madrid Arturo Zamarriego, el primero que empezó a investigar a la exmilitante del PSOE Leire Díez en 2025, asegura en el auto en el que acepta ceder el caso a la Audiencia Nacional que en la trama conspiranoica que trabajó para frenar investigaciones judiciales que afectan al Gobierno o al PSOE figuran personas “que podrían tener mayor nivel de jerarquía”. Y sostiene que las tres personas a las que él investigaba hasta el momento —la propia Leire Díez, el empresario Javier Pérez Dolset y el periodista Pere Rusiñol— “podrían no ocupar un lugar principal en dicho entramado”.

En realidad, esa es la tesis del juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, que instruye unas pesquisas por hechos similares, aunque en el marco de una causa más amplia y con más investigados, entre los que se encuentra el ex secretario de Organización del PSOE Santos Cerdán.

En el auto en el que Zamarriego cede el caso recuerda que la investigación de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil “se constató” que Leire Díez habría ofrecido a funcionarios de la Guardia Civil y del Ministerio Fiscal remuneraciones o favores a cambio de información o actos contrarios al ejercicio de sus cargos para “atacar” la correcta dirección de las investigaciones en las mencionadas causas judiciales. Y que, para ello, habría contado con el “impulso y soporte intelectual y/o financiero” de Santos Cerdán.