Oviedo (EFE).- Asturias, una de las zonas privilegiadas de España para poder contemplar el eclipse total de sol, ha vivido este fenómeno astronómico con cielos totalmente cubiertos en toda la franja costera y muchos puntos del interior que limitaron su observación, mientras que en zonas altas y en la cordillera Cantábrica la situación fue totalmente opuesta.
De hecho, ante las previsiones de nubes bajas, nieblas y brumas en muchos puntos costeros y de la franja litoral del Principado, muchos asturianos, pero también turistas, optaron por coger el coche para desplazarse hasta zonas elevadas del interior de Asturias o de León en las que todo apuntaba a que estaba asegurada la observación del eclipse.
El aumento del flujo de vehículos hacia la meseta se dejó notar en la autopista del Huerna (AP-66) y también en la N-630 y el puerto de Pajares, donde a lo largo de la tarde los arcenes de la carretera se fueron llenado de coches, al igual que el aparcamiento de la estación invernal, en la que el telesilla del Cuitu Negru funcionó de forma gratuita.
No obstante, la normalidad fue la tónica dominante a lo largo de la jornada, en la que, según ha señalado el consejero de Movilidad del Principado, Alejandro Calvo, hubo que llevar a cabo algunos cortes en los accesos a El Angliru, en Riosa, y al Cabo Peñas, en Gozón, dada la alta afluencia de vehículos y la escasez de aparcamiento.











