Durante unos minutos, una enorme sombra oscura avanzó sobre la superficie de la Tierra mientras millones de personas seguían el eclipse desde distintos puntos del planeta. Las imágenes captadas desde el espacio por la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) muestran el fenómeno desde una perspectiva muy diferente a la observada desde tierra: la huella de la Luna desplazándose sobre el hemisferio norte. Uno de los elementos más espectaculares es la umbra, la zona más oscura de la sombra lunar, que marca la región desde la que el eclipse pudo contemplarse como total. A su alrededor se extendía la penumbra, mucho más amplia, correspondiente a las áreas desde las que el Sol quedó oculto solo de forma parcial. La trayectoria de la sombra recorrió Groenlandia, Islandia, el océano Atlántico y la Península Ibérica antes de continuar hacia el Mediterráneo. Desde el espacio, ese desplazamiento se percibió como una mancha oscura avanzando con rapidez sobre la superficie terrestre a medida que la Luna se interponía exactamente entre el Sol y la Tierra. En España, la franja de totalidad atravesó buena parte del norte del país de oeste a este. Las imágenes y mapas difundidos por la ESA permitieron seguir cómo la sombra alcanzaba la Península y avanzaba posteriormente hacia Baleares, mientras desde tierra el cielo se oscurecía durante unos instantes. La diferencia entre ambas perspectivas resulta especialmente llamativa. Mientras quienes se encontraban dentro de la franja de totalidad veían el disco solar completamente cubierto y la corona del Sol alrededor de la Luna, los satélites mostraban el efecto del fenómeno a escala planetaria, con la sombra desplazándose sobre miles de kilómetros. El eclipse solar total del 12 de agosto de 2026 dejó así una de las imágenes astronómicas más impactantes del año. Las observaciones de la NASA y la ESA permiten entender mejor la magnitud del fenómeno y comprobar cómo una alineación entre tres cuerpos celestes puede proyectar una sombra gigantesca sobre la Tierra durante apenas unos minutos. Durante unos minutos, una enorme sombra oscura avanzó sobre la superficie de la Tierra mientras millones de personas seguían el eclipse desde distintos puntos del planeta. Las imágenes captadas desde el espacio por la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) muestran el fenómeno desde una perspectiva muy diferente a la observada desde tierra: la huella de la Luna desplazándose sobre el hemisferio norte.