El regreso de José Mourinho al Real Madrid abre una nueva etapa con un objetivo que quedó pendiente en su primera aventura en el Santiago Bernabéu: ganar la Champions League. El técnico portugués dirigió al conjunto blanco entre 2010 y 2013, conquistó títulos nacionales y devolvió al equipo una competitividad europea que había perdido, pero nunca logró levantar la Copa de Europa con el club. Cuando Mourinho llegó al banquillo blanco en 2010, el Real Madrid llevaba varias temporadas sufriendo en Europa y viendo cómo el FC Barcelona dominaba tanto en España como en el continente. El portugués cambió la mentalidad del equipo y construyó un bloque especialmente fuerte al contraataque, capaz de competir de nuevo con los grandes rivales y alcanzar tres semifinales consecutivas de la Champions League. Su etapa también dejó títulos y registros que siguen formando parte de la historia reciente del club. Mourinho ganó una Copa del Rey, una Supercopa de España y una Liga especialmente recordada: la de la temporada 2011-12, en la que el Real Madrid alcanzó 100 puntos y marcó 121 goles. Aquel equipo rompió barreras en el campeonato doméstico, aunque la gran obsesión europea siguió resistiéndose. La noche más dolorosa llegó el 25 de abril de 2012, cuando el Real Madrid quedó eliminado ante el Bayern de Múnich en las semifinales de la Champions. La eliminatoria tuvo que resolverse en la tanda de penaltis y Cristiano Ronaldo, Kaká y Sergio Ramos fallaron sus lanzamientos, mientras Iker Casillas mantuvo con vida al equipo con dos paradas. Finalmente, Bastian Schweinsteiger convirtió el penalti decisivo y dejó una de las imágenes más recordadas de Mourinho, de rodillas sobre el césped del Bernabéu. El propio entrenador reconoció años después que aquella eliminación fue uno de los momentos más tristes de su carrera. La derrota tuvo todavía más peso porque Mourinho consideraba que aquel Real Madrid estaba preparado para ganar la competición. Dos años más tarde, ya con Carlo Ancelotti en el banquillo, el club conquistó la Décima, aunque el trabajo desarrollado durante la etapa del portugués quedó como parte de la reconstrucción competitiva del equipo en Europa. Ahora, más de una década después, Mourinho vuelve a encontrarse con la oportunidad de cerrar esa herida pendiente. El Real Madrid es un club diferente al que dejó en 2013, pero la exigencia sigue siendo la misma: ganar, competir por todos los títulos y luchar por la Champions League. Para el técnico portugués, conquistar Europa con el conjunto blanco supondría completar una etapa que dejó títulos, récords y una cuenta pendiente que nunca consiguió saldar. El regreso de José Mourinho al Real Madrid abre una nueva etapa con un objetivo que quedó pendiente en su primera aventura en el Santiago Bernabéu: ganar la Champions League. El técnico portugués dirigió al conjunto blanco entre 2010 y 2013, conquistó títulos nacionales y devolvió al equipo una competitividad europea que había perdido, pero nunca logró levantar la Copa de Europa con el club.