Paloma Palomo | Mérida (EFE).- ‘Fedra, en los infiernos’ transforma el mito clásico en un desgarrador y liberador alegato sobre el deseo, contra la culpa y el peso de los juicios humanos.
Un grito que resuena en la actualidad para interpelar a una sociedad que se siente con la libertad de juzgar los sentimientos ajenos.
Escrita y dirigida por José María del Castillo, la propuesta rescata a la heroína del Inframundo para otorgarle una “segunda oportunidad” con el fin de redimir la “maldita existencia” de Fedra, interpretada por Lydia Bosh.
Ello en un viaje de redención desde el abismo de la muerte, donde la protagonista se enfrenta a las Moiras -Láquesis, Cloto y Átropo- para volver a ser “víctima” de su propio destino.
A través de una puesta en escena de gran calado simbólico, las Moiras y la propia Fedra han cuestionado quién tiene realmente el derecho a juzgar las pasiones ajenas.








