Cuando el presidente Donald Trump abandonó en secreto el avión presidencial Air Force One en un camión de catering el mes pasado, debido a una posible amenaza de asesinato iraní en Turquía, estuvo acompañado por algunos de sus asesores más leales y de mayor antigüedad, pero por ningún miembro de su gabinete.
Entre los demás pasajeros del camión se encontraban Dan Scavino, subjefe de gabinete de la Casa Blanca; Natalie Harp, asistente ejecutiva del presidente, y Walt Nauta, director de operaciones del Despacho Oval, según un funcionario estadounidense familiarizado con la operación y material revisado por The Washington Post que corroboró la información. El funcionario habló bajo condición de anonimato por no estar autorizado a hablar con los medios.
También estuvieron presentes algunos asesores de menor rango, pero el grupo no incluía al secretario de Estado, Marco Rubio, ni a otros altos funcionarios del gobierno, según la fuente oficial y la documentación.
Los ocupantes del camión de catering se trasladaron sigilosamente desde el antiguo avión presidencial Air Force One a un C-32A más pequeño de la Fuerza Aérea, antes de volar a Gran Bretaña separados del cuerpo de prensa de la Casa Blanca y de los altos funcionarios.










