Fue el derrumbe de la ley de extranjerización de tierras lo que habilitó que, finalmente, todas las patas del peronismo volvieran a reunirse en un mismo lugar. Ayer a la noche, en un hotel de Capital, Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner se vieron las caras por primera vez en más de un año. Pero no estaban solos: la cumbre contó con la presencia de todos los gobernadores peronistas (los críticos a Javier Milei) y con los jefes de bloque del Congreso, Germán Martínez y José Mayans.

En el encuentro no se habló ni de candidaturas ni de las peleas del pasado: se optó por dejar esas discusiones para más adelante. Organizada por Mayans y Martínez, los principales dirigentes del peronismo fueron convocados con el objetivo de comenzar a diseñar una estrategia para evitar la eliminación de las PASO. “Milei tiene como único objetivo la reelección. Y está dispuesto a todo en función de eso”, explicó uno de los participantes, que destacó que, en un mar de peleas internas, todos los presentes coincidieron al menos en la importancia de “sostener las PASO como instrumento para generar una propuesta electoral amplia y potente”. Era la primera vez que el líder de La Cámpora y el gobernador bonaerense se veían desde el cierre de listas de las elecciones legislativas, una instancia que se logró cerrar con una unidad atada con alambres explotaría poco después de la derrota.