La ciudad estadounidense mantiene un estilo arquitect�nico vanguardista. Destaca por sus ic�nicos rascacielos, su capacidad de trasformaci�n e innovaci�n en la modernidad y algunos grandes nombres que definen el panorama global.Del 8 al 10 de octubre de 1871, un gran incendio redujo a cenizas Chicago. El suceso, que a�n se recuerda como uno de los peores de la historia de la ciudad, mat� a 300 personas y dej� sin hogar a m�s de 100.000 residentes -un tercio de sus habitantes- y supuso un cambio profundo en la legislaci�n con la idea de prevenir futuras cat�strofes. As�, los edificios, que antes del incendio se constru�an mayoritariamente en madera, empezaron a proyectarse en materiales m�s resistentes y las principales instituciones de la ciudad, que vieron c�mo sub�an los precios de los mejores terrenos, adoptaron nuevas soluciones t�cnicas y tecnol�gicas para aprovechar mejor el espacio.All�, y gracias a este gran incendio, surgi� la Escuela de Chicago, un estilo arquitect�nico que impuls� los primeros rascacielos, las fachadas de cristal, la implantaci�n de los ascensores el�ctricos, el uso de pilares de hormig�n que permit�a construir sobre un suelo arenoso y fangoso, el uso del acero y la eliminaci�n de los muros de carga. Todas estas soluciones fueron despu�s adoptadas por otras escuelas que vieron como grandes referentes de la arquitectura moderna a William Le Baron Jenney, Henry Hobson Richardson, Daniel Burnham, John Wellborn Root, William Holabird, Martin Roche, Dankmar Adler o Louis Sullivan. "Chicago es la cuna de la arquitectura estadounidense", define Eugeni Bach, fundador de Bach Arquitectes y Anna & Eugeni Bach, que a�ade: "Sus edificios han sido siempre muy propios de la ciudad, lo que los hace f�cilmente reconocibles, pero al mismo tiempo es una arquitectura vanguardista desde el punto de vista t�cnico, lo que sit�a a Chicago en la punta de lanza de la arquitectura a nivel mundial".Para Pati N��ez, consultora en gesti�n de imagen y reputaci�n del entorno construido, "Chicago no disfraza su naturaleza; la celebra. Su identidad se fundamenta en una honestidad estructural donde el acero y el vidrio son los protagonistas de un relato de poder y precisi�n; es estructura y transparencia", define la experta, que recomienda "Chicago Riverwalk, espacio que mejor condensa esta marca ciudad, ya que es el punto donde la infraestructura industrial se reconcilia con el ciudadano. En este cauce, el r�o Chicago funciona como un eje cronol�gico vivo, permitiendo leer la evoluci�n de la modernidad sin necesidad de manuales, simplemente observando c�mo los edificios saludan al agua". Por eso, recomienda que cualquier visitante se embarque en el crucero fluvial especializado en arquitectura. "No es un paseo, es una masterclass de branding urbano. Desde el r�o, la ciudad se despliega como un cat�logo de soluciones estructurales que han definido el horizonte del siglo XX", asegura N��ez sobre una ciudad en la que hoy residen casi diez millones de personas.Bach est� de acuerdo en que la historia y la calidad arquitect�nica de la ciudad "son apabullantes", tanto que muchas obras firmadas por premios Pritzker quedan difuminadas entre otras que no han recibido ese galard�n, pero que lo merecer�an igualmente. "Varios galardonados como Frank Gehry, Rem Koolhaas, Renzo Piano, Gordon Bunshaft o Tadao Ando han realizado obras en la ciudad, pero su fama se debe m�s bien a la importancia de los primeros rascacielos de finales del siglo XIX y principios del XX, as� como a arquitectos anteriores a la creaci�n del premio, como Louis Sullivan, Frank Lloyd Wright o Mies van der Rohe", explica el arquitecto, que cree que "Chicago es una ciudad en constante transformaci�n, que no reniega de su estilo porque es permanente y que avanza tomando las decisiones adecuadas". N��ez concluye: "La ciudad sigue editando su skyline con una sofisticaci�n envidiable".La innovaci�n que se transforma en bellezaLoop es el corazón palpitante de la ciudad, la zona que mejor define lo que es Chicago, el distrito financiero y comercial y el lugar en el que se concentran sus edificios más icónicos. Allí, a orillas del lago Michigan que enmarca el que es el 'skyline' de la ciudad, se alzan Monadnock Building, el edificio de oficinas más alto del mundo con muros portantes de ladrillo; Chicago Federal Center, un complejo muy emblemático de Mies van der Rohe; Auditorium Building, un teatro de 1889 proyectado por Adler y Sullivan; Willis Tower, cuya plataforma de observación es la más alta de Estados Unidos, y las torres de Marina City, de Bertrand Goldberg, una tipología de rascacielos de 1964 completamente innovadora que aún hoy sorprende por su belleza y originalidad.La cuna de la excelenciaLa familia Pritzker, que concede el premio más importante de la arquitectura, es originaria de Chicago. "Por eso, la ciudad no colecciona trofeos, sino referentes", define Pati Núñez, que añade: "El ciudadano medio posee una cultura visual inusual; entiende que habita un museo a cielo abierto, lo que genera que cualquier nuevo proyecto deba ser excelente para sostenerle la mirada a sus vecinos. En este contexto, destacaría McCormick Tribune Campus Center de Rem Koolhaas, intervención disruptiva que abraza el paso del tren elevado, demostrando que la arquitectura de vanguardia puede integrar la vibración de la ciudad en su diseño".La inteligencia aplicada a la necesidadJay Pritzker Pavilion de Frank Gehry es, para Eugeni Bach, un símbolo. Este auditorio al aire libre con capacidad para 11.000 personas, de 2004, "abraza Millenium Park con una cubierta formada por hilos de acero, que envuelven al visitante y lo traslada a una sensación de espacio interior sin necesidad de una cubierta cerrada", define el arquitecto, que añade: "Es un proyecto muy inteligente a la hora de concentrar los esfuerzos donde más se necesitan". En los seis años en los que duró la recuperación de esta zona se invirtieron 500 millones de dólares. En ella también destaca Art Institute of Chicago, "un museo con una colección impresionante en la que es fácil perderse". El edificio original, de estilo Beaux-Arts, fue proyectado por Shepley, Rutan and Coolidge en 1893, y su ampliación, de 2009, es de Renzo Piano. No se pierda dos esculturas: Cloud Gate, de Anish Kapoor, y Crown Fountain, de Jaume Plensa.El valor de una marcaA orillas del río Chicago y a unos pasos del lago Michigan, la Torre St. Regis de Jeanne Gang "redefine el valor de marca de la ciudad", afirma Núñez. Desde distintos sitios, el edificio, de silueta escalonada y con 365 metros de altura, ofrece reflejos y tonos que oscilan entre los verdes pálidos y los azules profundos, según la hora y las condiciones atmosféricas. "Gang ha logrado que un rascacielos de gran altura sea fluido y orgánico. Con ello, Chicago sigue demostrando que la tecnología, cuando es honesta, es una forma más de belleza urbana", asegura la experta.
La honestidad en la arquitectura de Chicago
Del 8 al 10 de octubre de 1871, un gran incendio redujo a cenizas Chicago. El suceso, que a�n se recuerda como uno de los peores de la historia de la ciudad, mat� a 300 personas...







