Lima (EFE).- La ciudadela inca de Machu Picchu sufrió una sobrecarga de 91.836 personas entre 2024 y 2025, advirtió la Contraloría General de Perú en un estudio difundido este miércoles que detalló que el ingreso de miles de personas no fue contabilizado y en determinadas fechas se superó el aforo permitido, lo que origina daños al famoso monumento.
El organismo estatal, encargado de supervisar y fiscalizar el uso de los recursos y bienes públicos, afirmó que esta sobrecarga «ha generado el deterioro progresivo del santuario histórico, lo que representa una amenaza para su conservación e incluso el riesgo de perder la categoría de patrimonio cultural de la humanidad otorgado por la Unesco».
En el informe se mostró que entre agosto de 2024 y diciembre de 2025 ingresaron ciudadanos y residentes de Cusco de forma directa (con ingreso gratuito los domingos) sin estar registrados en la plataforma estatal de control, así como delegaciones de estudiantes peruanos de nivel primaria y secundario.
Además, visitantes provenientes de la Red de Caminos Inca y guías de turismo entraron a Machu Picchu sin ingresar al registro pese a que sí aparecen en la plataforma estatal.
Irregularidades en el control de visitantes










