EntrevistaWiston Mosquera habló con EL TIEMPO sobre las afectaciones en el departamento y los insumos que requieren las comunidades damnificadas.Atención del terremoto en Quibdó Foto: Cruz Roja ColombianaPERIODISTA12.08.2026 16:58 Actualizado: 12.08.2026 16:58
El terremoto de magnitud 7,4 registrado a las 7:34 de la mañana del lunes 10 de agosto tuvo su epicentro en San José del Palmar, Chocó, y generó afectaciones en diferentes regiones del país. Desde entonces, organismos de socorro y autoridades mantienen activos los operativos de atención y búsqueda en las zonas más afectadas.De acuerdo con el reporte de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), entregado este miércoles 12 de agosto, la emergencia deja hasta el momento 239 personas fallecidas, 3.755 heridas y 287 desaparecidas. En total, 14 departamentos y 403 municipios han reportado afectaciones, con 24.324 familias damnificadas y 49.214 personas afectadas.En el balance, la entidad también registra 9.215 viviendas destruidas y otras 45.457 averiadas, además de 140 edificios colapsados. Este hecho ha afectado 1.667 centros educativos, 530 centros comunitarios, 188 centros de salud, 129 vías, 43 acueductos, 20 puentes vehiculares y dos aeropuertos, entre otras infraestructuras.En entrevista con EL TIEMPO, Wiston Mosquera, obispo de la diócesis de Quibdó, habló sobre la situación que se vive en Chocó, uno de los departamentos más afectados por el terremoto, y explicó cuáles son los principales insumos que se requieren actualmente para atender a las comunidades afectadas por la emergencia.Wiston Mosquera, obispo de la diócesis de Quibdó. Foto:Santiago Saldarriaga Quintero¿Cómo está la situación en Quibdó?La situación es bastante fuerte para las comunidades y para quienes hemos tenido la oportunidad de visitar los sectores afectados. Mucha gente está por fuera de sus casas porque se cayeron o están a punto de caer; otras personas han tenido que evacuar por las afectaciones. 29 municipios del departamento han presentado dificultades por este terremoto. Hemos visitado sectores en Quibdó, como La Terraza o la zona norte de la ciudad, donde por lo menos 20 casas se fueron al abismo y allí vivían cerca de 100 personas.¿Cuál es la situación hospitalaria en la ciudad?Sé que hacen falta más manos, sobre todo personal médico para ayudar allí. El hospital no ha dado abasto. Era un lugar que ya tenía precariedad en su atención e infraestructura, pero que también se vio afectado por el terremoto. El personal no da abasto con la cantidad de gente que empezó a llegar. Por ello, han tenido que trasladar a muchos pacientes hacia hospitales de alta complejidad en Medellín. Algunas personas que han llegado heridas incluso han fallecido después de llegar al hospital. La Diócesis de Quibdó ha dispuesto el Banco de Alimentos y la Pastoral Social para ayudar a la gente. Todos estamos trabajando por el bien de nuestras comunidades y la idea es que podamos ayudar a superar estos momentos más difíciles, en esta primera parte de la emergencia, porque luego viene la reconstrucción de las casas y de la infraestructura educativa afectada. ¿Cómo avanzan las labores de rescate?La gente ha sido muy colaboradora en Quibdó. Los vecinos, todo el mundo está ayudando a buscar a quienes quedaron sepultados. En este momento no tenemos claridad sobre si queda alguien todavía debajo de los escombros. Se habla de cinco personas desaparecidas, pero no se sabe realmente en qué parte están. A raíz del terremoto también hubo otras afectaciones. Por ejemplo, por lo menos seis templos tuvieron afectaciones internas, aunque afortunadamente no se derrumbaron.¿Cuál es la situación de las instituciones educativas?38 instituciones en el departamento quedaron demasiado afectadas, entre ellas la Uniclaretiana y la Universidad Tecnológica del Chocó. También se está hablando de 468 viviendas destruidas, pero eso puede aumentar en los próximos días. Hay un colegio indígena en la zona de San José del Palmar que prácticamente quedó en ruinas. En estos momentos no hay clases, pero hay que esperar porque falta hacer la evaluación de las edificaciones para comprobar que no hay riesgo de derrumbe en esas instituciones.¿Qué insumos necesita actualmente la comunidad de Quibdó?La gente necesita alimentación porque se quedó sin casa y no tiene nada. Ojalá incluso se pudiera entregar comida preparada. Pero también se requieren agua potable, kits de aseo y medicamentos, porque algunas personas, aunque no han ido al hospital, pudieron tener afectaciones. El hospital hizo pública una lista de todo lo que necesita para poder atender a los damnificados. Asimismo, como Diócesis de Quibdó, hemos dispuesto las cuentas del Banco de Alimentos y de la Pastoral Social para quienes quieran hacer donaciones económicas.REDACCIÓN VIDA DE HOY Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.
















