No era cool ser politizado y menos de posiciones progresistas, peronistas o de izquierda. Lo cool era ser despolitizado, cantar que "multiplico ceros" y "voy hacerme millo" sin importar quién estaba en el poder. Los únicos que hablaban de política eran los varones resentidos con el feminismo que se hicieron libertarios y esto daba un cuadro muy proclive a Milei entre el electorado joven. Eso cambió: finalmente, las nuevas canciones que vaticinó Kicillof las cantaron Tini y Emilia Mernes: La patria no se vende y las Malvinas son argentinas, nuevas viejas canciones que se reinterpretan en un cambio de viento político. En una columna anterior a esta titulada "El ocaso de los winner", mostrábamos cómo la cultura de la ostentación y el individualismo en la música urbana había dado paso a una reivindicación de la resistencia frente a las dificultades del día a día. Esto se expresó con toda su fuerza en la muerte del Indio Solari, en la que se vivieron días de luto y pura cultura popular para velar al "dios de los rotos", como retrató una ricotera. De repente la escenificación no era tener joyas, ni a mujeres semidesnudas en un descapotable; lo que se resaltaba era el acompañamiento de las canciones ante los problemas de adicciones, familiares y la lucha cotidiana. Del Indio a Messi, parece que la cultura y los hechos político-sociales tuviesen esos hilos visibles que los unen. Se conoció un audio que un artiste le envió al otro en el que le pedía que "gane otra Copa del Mundo". La scaloneta elevó el orgullo nacional y el partido contra los ingleses coronó la bandera de Las Malvinas mediante el ropaje nacionalista de un sentimiento opositor que eclosionó en la batalla contra la Ley de Tierras. Artistas como Emilia Mernes, que se habían viralizado por no querer opinar sobre política, compartió una historia en su cuenta de Instagram con la siguiente inscripción: "Las Malvinas son argentinas como el territorio continental, los minerales, el agua, las tierras raras, la energía nuclear y las empresas estatales". Tini Stoessel hizo lo propio con un pasaje junto a la consigna "la patria no se vende". A quien no conozca este tipo de música le puede parecer algo banal, pero entre las dos tienen más de 30 millones de seguidores, más que las cuentas de Clarín, La Nación y Perfil sumando todas las cuentas de sus diferentes medios. De la noche de Malvinas a la luz de la Asamblea del XIII
Ser opositor está de moda
La juventud, que fue el bastión más fuerte de Javier Milei, es hoy el segmento donde más cae su apoyo. De la música urbana al fenómeno Tini-Emilia Mernes, de la muerte del Indio Solari a la scaloneta y las Malvinas








