En los cinco meses que José Antonio Kast lleva como presidente de Chile se ha derramado mucha tinta sobre el papel del Segundo Piso, como se conoce a los principales asesores del mandatario ubicados en La Moneda. Pero en la misma planta, junto a la Galería de los Presidentes y el Despacho Presidencial, también está la oficina de su esposa, Pía Adriasola, quien lleva todo el arranque del Gobierno trabajando por restablecer la figura de la Primera Dama en sus propios términos. La abogada ha decidido acompañar a su marido más allá de los actos protocolares y se la ha visto en puntos de prensa netamente políticos, con intervenciones que han llamado la atención por lo inéditas. En paralelo, ha inaugurado los Encuentros para vivir mejor, donde conversa con expertos y un grupo de ciudadanos sobre alguna temática desafiante para la sociedad en el palacio presidencial, su hogar desde el pasado 11 de marzo. Las banderas que ha levantado son la vejez y la primera infancia, participando con frecuencia en actividades junto al ministerio de Desarrollo Social y Familia. Ahora alista su página web para difundir las iniciativas que impulsa y las historias de quienes conoce en terreno, donde se la ve más cómoda. Adriasola no ha otorgado ninguna entrevista desde que Kast llegó al poder. La última, dos días antes de asumir, habló con un medio del movimiento Schoenstatt, al que pertenece junto a su marido. Ahí dijo que para ella tenía mucho sentido estar juntos en esta tarea “y ser un buen complemento para José Antonio”. “Juntos hemos formado una gran familia. Este encargo me invita a agrandar el corazón para acercarme a todos con cariño maternal. Mi estilo personal son los abrazos, la cercanía”, apuntó. Para Carolina Guerrero, doctora en Ciencia Política y autora de investigaciones centradas en primeras damas, Adriasola “complementa la presidencia desde un rol maternal que recurre a estereotipos de género clásicos. Ese rol simbólico podría traducirse, a futuro, en capital político tanto para el presidente como para ella. En las encuestas de opinión tiene un fuerte apoyo, incluso superior al del propio Kast y algunos ministros”. Según la encuesta Cadem de finales de marzo -desde entonces no se mide su apoyo- contaba con 60% de imagen positiva o muy positiva, tras subir desde 57% en dos semanas, mientras Kast caía de 51% a 43% en el mismo período.Ese sello afectuoso ya le ha traído más de una crítica. Quizá la primera vino del rector de la Universidad Diego Portales, Carlos Peña, que en una columna en El Mercurio reparó, antes se que asumiera, que el matrimonio no se solaba “ni por un minuto la mano” en una gira europea, una escena que también circuló en la reciente visita de ambos a Colombia para la toma de mando de Abelardo de la Espriella. La crítica más fuerte, de todas formas, provino de la exportavoz de Gobierno, Mara Sedini, quien dijo en una entrevista a Sin Filtros que se sintió incómoda con el actuar de la Primera Dama en el cambio de Gabinete que realizó el mandatario a los 69 días de haber asumido. “Pía es una persona muy cariñosa, que siempre está tratando de mostrar cariño y apoyo, pero creo que ese era un momento que no era para manitos ni abracitos, creo que era un momento muy complejo, solemne, que uno no quería estar ahí”, señaló la exvocera. Adriasola se sentó en primera fila, entre las dos ministras salientes -Sedini y Trinidad Steinert, que dejaba Seguridad-, y las intentó reconfortar con abrazos y tomándoles la mano. En dicha entrevista, la exautoridad acusó presiones internas de pesos pesados de la Administración de derecha y hasta un “boicot” en su contra, pero, según trascendió, lo que más le molestó a Kast fueron los dardos a su esposa. Hasta ahora, el presidente no se ha referido públicamente a este asunto.Para Guerrero, el abrazo que dio “fue estratégico, porque cambió el foco de la noticia”. “Se suavizó el impacto político y se pasó a un plano emocional. La imagen que quedó fue como cuando el papá castiga a sus hijas y ellas corren a buscar consuelo en los brazos de la mamá. Ese gesto simbólico calza perfectamente con el rol maternal que ella quiere asumir”. El inusual papel que jugó la Primera Dama en el primer cambio de Gabinete no ha sido el único que ha llamado la atención. El primer antecedente de este protagonismo se remonta al 14 de abril, cuando Adriasola tomó la palabra en el cónclave oficialista de Cerro Castillo —la primera cumbre política del sector tras la asunción— para llamar a la unidad de los partidos y respaldar la gestión del Ejecutivo. Un mes después, repitió la fórmula en dos citas, aunque su intervención fue menor: la primera fue con diputados republicanos, en una reunión centrada en mejorar la coordinación con La Moneda; y el luego, junto a senadores y presidentes de los partidos oficialistas, donde se abordó la estrategia para el paquete económico y los preparativos de la primera Cuenta Pública del 1 de junio. La politóloga María de los Ángeles Fernández, presidenta de la Fundación Hay Mujeres, le quita hierro al asunto, afirmando que Cecilia Morel, la esposa de Sebastian Piñera, desempeñó un rol “activo e influyente” más allá de lo protocolar. “En el caso de Adriasola, se despierten mayores susceptibilidades y suspicacias por su activismo previo, más doctrinal y conservador” y porque llega La Moneda luego de que se aboliera la figura de la Primera Dama “aduciendo como principal motivo su falta de representación democrática formal”. Teresa Valdés, socióloga feminista, coordinadora del Observatorio de Género y Equidad, no comparte que tenga un rol influyente en lo político. “¿María Pía Adriasola? No veo su papel, es una señora como dueña de casa”, dijo en De esto se habla.A diferencia de sus antecesoras, Adriasola llegó a un cargo sin institucionalidad propia, luego de que se eliminara durante el Gobierno de Gabriel Boric, disolviendo la Coordinación Sociocultural de la Presidencia y repartiendo entre distintos ministerios las siete fundaciones que dependían de la pareja de quien asumía la presidencia. Adriasola optó por mantener el diseño heredado, sin recuperar ninguna de las fundaciones bajo su alero. Para su equipo se hizo con dos republicanos -Miguel Rojas, jefe de Gabiente; y Emilio Silva, jefe territorial-. Fernández plantea que la diferencia de Adriasola respecto a sus antecesoras viene dada por dos motivos: “Por un lado, está su marcado rol militante como opositora al aborto, al matrimonio igualitario y a la educación sexual de los jóvenes, lo que la sitúa en el centro de la batalla cultural en curso. Por otro, la opinión pública en Chile ha evolucionado hacia mayores exigencias de probidad, mérito y legitimidad de origen en quienes toman decisiones políticas”.Bajo la lógica de construir una agenda propia, Adriasola lanzó a fines de mayo su primera iniciativa como Primera Dama: Encuentros para vivir mejor, un ciclo de conversatorios que reúne en La Moneda a expertos, autoridades y a una treintena de ciudadanos. La primera versión estuvo dedicada al envejecimiento activo y contó con la participación de la nadadora y ecuestre Eliana Busch, de 91 años. La segunda, el 3 de junio, abordó los riesgos de la exposición temprana a pantallas, con una exposición de la escritora Carolina Pérez, autora de Secuestrados por las pantallas y Atrapados por la red. Ambos temas —vejez e infancia— coinciden con las causas que ha impulsado desde antes de llegar a La Moneda y que ya había anticipado en abril, en su carta al director de El Mercurio y en una reciente columna publicada el fin de semana en La Tercera sobre el abandono y la soledad. Las próximas temáticas son Jóvenes y salud mental y Fomento de la lectura, aunque sus fechas están por definir, según informa su equipo. Otra iniciativa personal es la creación de su propia plataforma digital que, desde su grupo de asesores, afirman que todavía están trabajando en ella, sin una fecha de lanzamiento, A fines de julio, Adriasola grabó dos videos publicados por The Clinic anunciando el el estreno de la web bautizada preliminarmente como Entre, conozca y escríbame. En ellos adelanta que el espacio servirá para dar continuidad a historias que, dice, “hay que seguir contando todos los días para que no se olviden”. Al no existir una resolución exenta que restituya formalmente el cargo de Primera Dama, la plataforma difícilmente podrá tener carácter institucional.
El particular estilo de Pía Adriasola: entre el protagonismo político y el vacío institucional de la primera dama
La esposa de Kast ha intervenido en reuniones políticas, trabaja en su propia agenda social y prepara el lanzamiento de su página web, a cinco meses de llegar a La Moneda






