Este 12 de agosto, las autoridades estadounidenses informaron que el Índice de Precios de Consumo (IPC) bajó una décima, hasta el 3.4% en julio, principalmente por una disminución en los precios de la energía.

La disminución de la inflación coincide con la predicción de los analistas, que indicaron una caída de aspectos como el combustible luego del pico alcanzado por la guerra en Irán.

La inflación subyacente, que excluye los volátiles componentes de la energía y los alimentos, bajó al 2.5%, una décima menos que en junio, informó este miércoles el Buró de Estadísticas Laborales (BLS).

La cifra interanual de inflación está por encima del umbral del 2% establecido como objetivo por la Reserva Federal (Fed), aunque quedó por debajo del salto al 4.2% registrado en mayo pasado, cuando se alcanzó el nivel más alto desde abril del 2023.

Como es usual, el portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai, destacó las cifras positivas del informe como una "prueba más de que la agenda a largo plazo del presidente (Donald) Trump está dando resultados".