La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha vuelto a dejar claro este miércoles que es el verso suelto del Gobierno, desde donde se ha evitado, en todo momento, señalar la permisividad con la que Marruecos custodió la frontera para evitar que unas 80.000 personas accedieran irregularmente a España en apenas 48 horas. Con la posibilidad de un nuevo intento de entrada masivo este fin de semana, Robles ha advertido -aunque sin mencionar expresamente al reino alauita- que cualquier nueva agresión sobre Ceuta o Melilla supone agredir “a España entera”, resaltando que ambas ciudades autónomas son “españolísimas”. “No se las toca”, ha añadido la responsable de Defensa horas después de que el ministro marroquí de Justicia, Abdellatif Ouahbi, afirmase que la soberanía de Ceuta y Melilla continúa siendo un asunto “pendiente” para Rabat.
Que Marruecos considere territorios “ocupados” las ciudades autónomas no es nada nuevo, como ha recordado el presidente ceutí, Juan Vivas. Que lo pronuncie el titular de Justicia en una entrevista donde reveló que en septiembre “habrá reuniones” entre España y Marruecos en las que el país vecino se aferrar a “sus tierras”, la pretensión marroquí cobra calado. No cambia la postura sobre la soberanía de Ceuta y Melilla, pero sí el contexto, con el miedo de los ceutíes a que se repita una nueva avalancha, que sigue siendo alentada en redes sociales.












