La muerte de Salvador, un niño de 3 años que fue atacado por una perra en Córdoba, volvió a poner en debate qué sucede con los animales involucrados en ataques graves y qué responsabilidad tienen sus propietarios. Por el hecho, la dueña y el cuidador del animal fueron imputados por homicidio culposo, mientras la Justicia continúa con la investigación.

El ataque ocurrió el domingo pasado, cuando el niño se encontraba frente a su vivienda mientras su padre lavaba el auto. En un momento, Salvador ingresó a un terreno baldío donde se encontraba la perra, atada con una cuerda de unos diez metros. La madre advirtió la situación cuando el animal ya lo estaba atacando y el pequeño fue trasladado de urgencia a la Clínica Vélez Sarsfield, donde murió como consecuencia de las graves heridas.

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En diálogo con Perfil Córdoba la Presidenta del Colegio Médico de la Provincia, Natalia Elstner, explicó cuál es el procedimiento que se sigue con un animal involucrado en un hecho de estas características. “El perro ese está judicializado. Cuando hay algún inconveniente con algún animal, ese animal se judicializa. Entiendo que ahora está en el antirrábico y después la Justicia es la que da la orden de qué hacer con ese animal”, señaló. Según detalló, una de las posibilidades es que intervenga un etólogo, un veterinario especializado en conducta animal, para determinar qué camino seguir.