El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, declaró el estado de desastre nacional para enfrentar la emergencia provocada por el terremoto de 7,4 grados de magnitud que sacudió al país el lunes, y decretó tres días de duelo nacional, informó el gobierno este miércoles. Durante estos días, según un decreto firmado por el jefe de Estado, las banderas nacionales ondearán a media asta en todos los edificios públicos del país, así como en las embajadas y consulados colombianos en el extranjero."El Gobierno nacional, en nombre del pueblo colombiano manifiesta su profundo dolor por el fallecimiento de las personas que perdieron la vida con ocasión del movimiento sísmico ocurrido el día 10 de agosto de 2026 en el territorio nacional, y se solidariza con el luto de las familias y amigos de estas personas", señala un decreto expedido por la Presidencia.Por esa razón, durante tres días, a partir de hoy, "se izará el pabellón nacional a media asta" en los edificios públicos del país y en las misiones diplomáticas de Colombia en el exterior, agrega el decreto.El terremoto, que es el más fuerte sufrido por el país en este siglo, ocurrió el lunes a las 07.34 hora local el lunes, y tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, uno de los más afectados por la tragedia junto con los de Valle del Cauca, Risaralda y Caldas, en las regiones del suroeste y el centro de Colombia.Según cifras divulgadas el martes por De la Espriella, el terremoto dejó por el momento al menos 181 personas fallecidas, pero datos de autoridades regionales elevan ese número a aproximadamente 240 muertos, mientras sigue la búsqueda y rescate de centenares de personas atrapadas bajo los escombros principalmente en las ciudades de Cali y Pereira, donde se desplomaron decenas de edificios.Emergencia nacional La emergencia nacional busca acelerar la compra de suministros, la contratación de obras y la movilización de recursos para la reconstrucción de los daños provocados por el terremoto en cuatro departamentos, que también causó cientos de víctimas mortales, desaparecidos y miles de heridos.