Washington ha exigido a Kiev que deje de atacar buques no rusos, así como las infraestructuras del Consorcio del Oleoducto del Caspio, clave para las exportaciones de crudo kazajo Ucrania se ha plegado a la petición y ha suspendido la intensa campaña de ataques con drones contra petroleros que operan en las inmediaciones de un puerto estratégico del mar Negro después de que el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, pidiera al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, que pusiera fin a esas acciones, según varios responsables ucranianos conocedores de la situación.La petición se produjo durante una conversación telefónica entre Vance y Zelenski el pasado 31 de julio. Washington mostró su preocupación por el impacto de los ataques sobre los mercados internacionales del petróleo y por los daños que podían sufrir empresas estadounidenses con intereses en el transporte y la producción de crudo kazajo.

Desde entonces,Ucrania no ha vuelto a atacar petroleros en las proximidades de la terminal del Consorcio del Oleoducto del Caspio (CPC, por sus siglas en inglés) en Novorossiysk, según responsables ucranianos y un análisis difundido por el Financial Times. Kiev habría aceptado no atacar las instalaciones del CPC ni los buques que no sean rusos, siempre que esas embarcaciones no estén sometidas a sanciones ucranianas y no transporten petróleo ruso ni otras mercancías procedentes de Rusia.