Si hay una industria proclive al emprendimiento ahora mismo en España, esa es la del turismo. Este boyante sector, uno de los principales motores económicos nacionales, no para de batir sus propias cifras. Este año se prevé que se acerque a los 100 millones de visitantes —después de alcanzar los 96,8 millones en 2025—, algo nunca visto en el segundo país más visitado del mundo, solo por detrás de Francia. Y ese volumen inédito, explica David Hernández, fundador de la agencia de viajes personalizados Pangea, genera oportunidades de negocio en toda la cadena de valor: desde los alojamientos a la restauración, el ocio y el transporte. Triunfar en el sector, asegura Asier Baquero, director del máster en Innovación en Turismo de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), requiere, no obstante, de estrategia. “Hoy no basta con montar un hotel y esperar a que lleguen los huéspedes; el crecimiento también ha multiplicado la competitividad, por lo que resulta esencial diferenciarse para destacar”, explica el experto. Algo que se consigue a través de la adopción de soluciones innovadoras, de la especialización o de la atención a la creciente sensibilidad de los visitantes por la sostenibilidad.