La respuesta es obvia para todos, excepto para los verdaderos fan�ticos del cambio clim�tico: el movimiento contra las cero emisiones netas.Reino Unido se prepara para su quinta ola de calor en cuatro meses esta semana y, hasta ahora, he tenido suerte.Despu�s de unas cuantas noches sin dormir me volv� irascible y adem�s no pude enviarle chocolates a una amiga porque la empresa suspendi� los env�os para evitar entregar sopa de chocolate.Pero no tuve que cuidar ni�os a los que el colegio mand� a casa porque no se pod�a estar en las aulas. No me evacuaron para escapar de un incendio forestal. No me qued� sin agua, ni me tuve que preocupar por una mala cosecha, ni termin� en el hospital con un golpe de calor.Qu� alivio ser�a si hubiera alguna soluci�n para detener las fuerzas que nos impulsan hacia un calor y unos incendios a�n m�s extremos en el futuro.Resulta que s� la hay. No hace falta adivinar su nombre. Tres palabras, la primera empieza con C. Exacto. El estado de cero emisiones netas es aquel en el que se encontrar�a el mundo si las emisiones de di�xido de carbono descendieran a niveles tan bajos que cualquier remanente pudiera ser absorbido por los �rboles, captado por las m�quinas o eliminado de la atm�sfera de alguna otra forma.Los cient�ficos saben desde hace a�os que el cero neto es el punto en el que se detiene el calentamiento global, es decir, en el que las temperaturas dejan de subir. Como me coment� esta semana Jim Skea, presidente del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Clim�tico (IPCC), la principal autoridad mundial en materia clim�tica, "Si queremos frenar el calentamiento global, debemos alcanzar las cero emisiones netas de carbono. Si no lo logramos, el mundo seguir� calent�ndose y todos los fen�menos que estamos presenciando actualmente empeorar�n y se volver�n m�s complejos. Esa es, a grandes rasgos, la disyuntiva".Cabe destacar que las probabilidades de alcanzar el cero neto en un futuro pr�ximo son remotas. Llevamos emitiendo m�s de 30.000 millones de toneladas de di�xido de carbono al a�o por la quema de combustibles f�siles durante la mayor parte de este siglo y, aunque el crecimiento de las emisiones se ha ralentizado, a�n no ha disminuido de forma permanente.Recuerden esto la pr�xima vez que lean que un ecologista radical como el ministro de Asuntos Exteriores, Ed Miliband, tiene una obsesi�n casi religiosa con lo que el partido Reform UK llama "el absurdo cero neto".Es un intento burdo de distorsionar la realidad. Lo cierto es que solo desde el fanatismo ideol�gico se puede ir en contra de la evidencia cient�fica, seg�n la cual, las cero emisiones netas son necesarias para detener un calentamiento global cada vez m�s costoso y destructivo.Pasa igual cuando pretenden vender el cero neto como si la pr�ctica de embellecer una autov�a: un lujo prescindible cuando hay otras prioridades. Nada de eso. Cuanto m�s aplacemos el cero neto, mayor ser� el pico de temperatura y m�s graves los da�os asociados. El calentamiento actual est� casi 1,4�C por encima de los niveles preindustriales. Pensemos por un momento en c�mo ser�n los veranos al acercarnos a los 2 C.Y por favor, no digan que los esfuerzos de su pa�s por lograr el cero neto son in�tiles cuando solo representan un peque�o porcentaje de las emisiones globales. Esta excusa se repite en decenas de pa�ses, a pesar de que sus emisiones combinadas superan las de China.Aun as�, alcanzar las cero emisiones netas es tremendamente dif�cil. Las transiciones energ�ticas generalmente duran alrededor de un siglo. El r�pido y radical cambio hacia la energ�a verde que se est� intentando hoy es el primero de su tipo en la historia de la humanidad.Las energ�as renovables no reducir�n autom�ticamente todos los precios de la electricidad. Pero la afirmaci�n de la l�der de la oposici�n, Kemi Badenoch, de que los objetivos de cero emisiones netas encarecen la energ�a y "destruyen" la industria es totalmente equivocada.Seg�n la evidencia de Europa y de varios estados de EEUU, los precios mayoristas de la electricidad son m�s bajos en lugares con mayor presencia de energ�as renovables y, fundamentalmente, donde el gas no suele marcar el precio del mercado. Los precios minoristas de la electricidad no necesariamente bajan con un mayor uso de energ�as limpias, pero pueden hacerlo si se reestructuran las facturas para repartir los costos y se redise�a la regulaci�n del mercado.Si tiene una opini�n contraria, no es de extra�ar, teniendo en cuenta el dr�stico cambio en la forma en que los medios brit�nicos cubren el tema de las emisiones netas cero. En 2018, cuando la acci�n clim�tica a�n contaba con apoyo pol�tico bipartidista, los investigadores afirman que el 90% de los art�culos que mencionaban las emisiones netas cero tambi�n hac�an referencia al cambio clim�tico o a un t�rmino similar como el calentamiento global. Para 2024, esa cifra se hab�a desplomado a tan solo el 42%.No es de extra�ar que las encuestas muestren que el apoyo a una acci�n m�s urgente se ha desplomado, incluso si una mayor�a significativa a�n desea un objetivo de emisiones netas cero para al menos 2050.La situaci�n es a�n peor en TikTok e Instagram, donde los j�venes suelen sacar la mayor parte de las noticias. En estas plataformas, menos del 18 % de las publicaciones sobre la ola de calor de junio en Reino Unido, realizadas por las principales cadenas de televisi�n, mencionaban el cambio clim�tico, y mucho menos la neutralidad de carbono.Aunque las opiniones pueden cambiar tras este terrible verano, lo que es necesario cambiar es la mentalidad pol�tica. No se puede ignorar el coste de la acci�n clim�tica, pero tampoco el de la inacci�n. Las personas razonables pueden debatir sobre el mejor camino a seguir. Los fan�ticos ideol�gicos y de mente cerrada nunca nos llevar�n a ninguna parte.� The Financial Times Limited [2026]. 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