Uber Technologies Inc. se ha desvinculado de su socio de larga data, Serve Robotics Inc., debido a las discrepancias entre ambas compañías sobre cómo implementar robots de reparto. Este es el último revés en el impulso de Uber para facilitar los servicios autónomos en su plataforma.
Serve, fabricante de los robots de cuatro ruedas con aspecto de ojos grandes que recorren las aceras de ciudades como Los Ángeles, Miami y Chicago, ha contado con Uber como inversor desde su escisión de Postmates, la aplicación de reparto adquirida por el gigante del transporte compartido en el 2020.
Uber había estado reduciendo su participación en Serve desde al menos principios del 2025, al tiempo que aumentaba sus inversiones en otras compañías alineadas con sus apuestas a largo plazo, incluidos los robotaxis. Uber reveló en un documento regulatorio el viernes que se deshizo de su participación en Serve durante el segundo trimestre, el mismo período en que un ejecutivo de Uber renunció a la junta directiva de Serve. En su momento, Serve afirmó que la renuncia no se debía a ningún desacuerdo con la empresa.
Este hecho pone de manifiesto los crecientes desafíos que enfrenta Uber en su intento por convertirse en una plataforma para la integración de vehículos autónomos y robots en su servicio de transporte y entrega. Colaborar con socios requiere negociaciones delicadas sobre la propiedad de la relación con el cliente y la responsabilidad de la experiencia del usuario, lo que podría requerir años de colaboración para resolverse. El mes pasado, Uber anunció que su acuerdo exclusivo con el proveedor de robotaxis Waymo finalizará a principios del 2028, ya que la empresa de Alphabet Inc. desea ofrecer viajes en más mercados a través de su propia aplicación.







