0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLa Guardia Urbana prestará este miércoles especial atención al parque natural de Collserola y sus alrededores a fin de que nadie trate de saltarse las restricciones al paso derivadas de la peste porcina con el objetivo de contemplar el eclipse desde tan privilegiado marco. Los agentes se apostarán en todos los accesos y los principales puntos de encuentro de esta zona verde.La policía municipal de Barcelona también estará muy pendiente este miércoles de todo lo que ocurra en las playas y los principales miradores de la ciudad. Este dispositivo especial contará con todas la unidades operativas disponibles del cuerpo, y se desarrollará desde las dos de la tarde hasta las doce de la noche.Porque todo apunta a que buena parte de la ciudadanía no querrá desaprovechar la oportunidad y de un modo muy planeado o más bien improvisado tratará de ver en directo cómo el sol se oscurece por unos momentos, aunque sea de una manera parcial, pese a que en cualquier momento unas pocas nubes pueden arruinar el espectáculo.Y tantas aglomeraciones simultáneas en tantos puntos de la urbe comportan todo un reto en materia de movilidad, de seguridad y de convivencia. El Ayuntamiento quiere asegurarse de que ni carteristas ni incívicos se aprovechan de tanto entusiasmo. En estas circunstancias no son pocos los que se despistan al volante.Lo más probable es que la gente ateste sobre todo los miradores de la montaña de Montjuïc. El Castell acogerá el único acto orquestado por el Ayuntamiento con motivo de este fenómeno, pero ya hace un par de semanas que se agotaron las escasas doscientas entradas entonces puestas a la venta.De manera que la gente buscará otros enclaves por su cuenta, caso del mirador del Migdia o el del Alcalde. Otra localización privilegiada para contemplar este fenómeno será la cima del monte Tibidabo, siempre y cuando uno se acerque con cierta antelación y en transporte público. De lo contrario puede vivir el eclipse en un atasco.Lee tambiénAdemás, a buen seguro que no pocos ciudadanos se acercaran a las playas de Barcelona, aunque los arenales no son precisamente los mejores escenarios para seguir los movimientos de la luna. Los policías del Ayuntamiento también estarán muy atentos a las concentraciones que tengan lugar en los búnkers del Carmel. Muchos turistas querrán inmortalizar el acontecimiento desde el mirador del Turó de la Rovira.Nacido en Salamanca en 1974. Licenciado en Sociología por la Universidad de Granada. Máster en Periodismo Les Hueras de la Universitat de Barcelona. Premio Josep Maria Huertas Clavería en 2008 por su obra Mudanzas . Desde el año 2000 escribe reportajes en La Vanguardia , en su mayor parte sobre el ámbito local.