0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl alcalde no da crédito. Un reportaje bucólico de la reportera de la BBC Rishika Sharma sobre el eclipse solar en España ha situado a su apacible pueblito castellano, Avellanosa de Muñó, en el punto de mira de centenares de peregrinos del eclipse solar. “Estamos agobiadísimos”, reconoce a los medios de comunicación el edil Enrique Ortega, “es un pueblo muy pequeño que no está preparado para recibir a tanta gente”.Avellanosa de Muñó es una localidad situada a medio camino entre Burgos y Aranda del Duero, con 50 kilómetros de distancia cada uno. Se encuentra muy cerca de las localidades turísticas de Lerma y Covarrubias. Las fotografías muestran un pueblo de piedra, asentado entre campos de trigo y viñedos, testigo de historias. Por sus campos pasó Sancho II, el primer rey de Castilla, según los pergaminos del año 1050 guardados en el monasterio de San Pedro de Arlanza. La web municipal describe: “La vida secular de Avellanosa ha transcurrido al ritmo de las estaciones sobre las beranas y sobre los viñedos. Ha ejercitado una vida agraria-ganadera en la paz y en el servicio, nunca regateado ni a Dios ni al Rey”.El pueblo no es distinto a otros de su alrededor a efectos de ver la Luna, dice el alcalde para disuadir a la genteEn paz planeaban disfrutar del fenómeno astronómico del siglo los vecinos y sus familiares. Habían pensado subir a las cuevas -esas que sirvieron para protegerse de las tropas de Bonaparte-, situadas en lo alto del pueblo, donde se ven las mejores puestas de sol. Allí contemplarían el inusual ensombrecimiento del Sol y acabarían la velada contando las estrellas fugaces de la noche. La familia propietaria de las bodegas Carrillo de Albornoz pensaba ofrecer sus vinos de uva tempranillo. Calcularon que serían un centenar de personas en total.Se las prometían felices, pero los planes se vieron trastocados después que la reportera de la BBC, visiblemente impresionada por la belleza del pueblo castellano, publicara su artículo identificándolo como el lugar elegido por el consorcio para ver el eclipse. Elogiaba la calma y el silencio del lugar, roto por el zumbido de “abejorros carpinteros” sobrevolando unos arbustos de lavandas, el canto de las golondrinas blanquinegras y “el ronroneo de un tractor solitario” como “indicio vago de vida humana”.El municipio cuenta con unas pocas calles en las que no hay ni tiendas ni bares. Forma parte de esa España vaciada habitada por una población envejecida. No tiene establecimientos, pero sí una iglesia con pórtico románico y otras joyas arquitectónicas en sus pedanías.Avellanosa no es distinta a los localidades de su alrededor a efectos de ver la Luna, asegura el alcalde, pero ya está en el mapa para muchos. Tras el artículo, Avellanosa se viralizó en las redes sociales. Ocurrió también con otro pueblo burgalés, Villalibado, un antigua aldea elegida por la NASA para su retransmisión mundial. Ahora, está asediada por curiosos.Según los medios de comunicación, Castilla y León se ha convertido en una “locura” con decenas de coches arriba y abajo buscando localizaciones y muchas furgonetas y caravanas, a pesar de que los campings colgaron el lleno hace muchos meses.El alcalde Ortega ha hecho un llamamiento para disuadir a la gente de visitar el pueblo esta tarde, argumentando que no hay aparcamiento, no hay bares, que la aglomeración perderá atractivo a la escena. Además, le preocupa que una chispa acabe en tragedia. Avellanosa vive temperaturas altas (33º el martes), el terreno está muy seco, con restos de rastrojos del campo, y el ayuntamiento solo tiene dos cisternas de agua. “Es un peligro”, admite Ortega a la agencia EFE. Señala que la Junta de Castilla y León ha definido una serie de puntos de interés para ver el eclipse, entre los que no está el pueblo elegido por la BBC. Son Lodoso, Poza de la Sal, Arija, Haciñas, Tejada y Quintanarraya en los que se celebrarán actividades recreativas. La patronal hotelera informa que la zona está en ocupaciones máximas con turistas llegados de todo el mundo. El Parador de Lerma, a quince kilómetros de Avellanosa, aloja a un centenar de americanos astro-eno-turistas (van a una bodega a ver el eclipse).Hoy, a las 19.33 h, alcalde, vecinos, amigos, turistas extranjeros y nacionales se colocarán las gafas de cartón y triple filtro y alzarán la mirada al cielo de Avellanosa. Hay que estar atentos. El espectáculo durará 104 segundos. Y habrá acabado todo.Periodista. Ha trabajado en las secciones de Política, Economía, Opinión y Cultura de La Vanguardia. Desde hace unos años cubre informaciones de Educación y Universidades en Sociedad