Federico Mar�n Bell�nActualizado Domingo,
mayo
21:48En abril de 2023, EL MUNDO public� una entrevista con un ni�o de 9 a�os, una locura. El jovenc�simo porte�o, aficionado al f�tbol, empezaba a ser conocido como �el Messi del ajedrez�, aunque todav�a no hab�a ganado nada relevante. Con el tiempo, Garry Kasparov, nada menos, convirti� el apodo en �Chessy�, acr�nimo perfecto para los angloparlantes. La apuesta period�stica no fue nada al lado de la que hicieron sus padres meses despu�s. Romina y Alejandro abandonaron sus trabajos, bien remunerados, y se vinieron a Espa�a para estar m�s cerca de los principales circuitos internacionales. Sab�an que ten�an un peque�o genio en casa y sent�an que no le pod�an robar la oportunidad de desarrollar todo su potencial.Para saber m�sLa historia demuestra que el talento no siempre florece. Casi siempre hace falta alg�n empuj�n del destino. Aquel pibe empez� a jugar cuando su padre lo apunt� a Chess.com para que dejara de causar estropicios con la pelota. Muy pronto, sus victorias en internet llamaron la atenci�n de la comunidad del tablero. Tres a�os despu�s de aquella conversaci�n por videoconferencia, Faustino Oro es gran maestro, el segundo m�s joven de la larga historia del ajedrez. Faustiman�a y "haters"La sucesi�n de plusmarcas es lo de menos en la carrera de quien podr�a ser el mejor ajedrecista hispanohablante del �ltimo siglo. El cubano Jos� Ra�l Capablanca, el gran precedente, fue campe�n del mundo en 1921. Lo importante no es que Faustino fuera el maestro FIDE y el maestro internacional (t�tulos previos al de gran maestro) m�s precoz de todos los tiempos. O que ahora sea el segundo GM m�s joven. Lo que sus seguidores ans�an es que pronto est� en condiciones de luchar por la corona mundial, que a finales de a�o disputar�n un indio y un uzbeko, dos j�venes tan admirables como remotos. Desde que Oro es maestro internacional, t�tulo que logr� en Barcelona con 10 a�os, 8 meses y 16 d�as, en 2024, se ha escrito sobre �l m�s que sobre cualquier otro ni�o deportista, incluido Messi. Seguro que se han cometido excesos, tal es la faustiman�a desatada en medio planeta a contrapelo de un reducido pero bullanguero grupito de odiadores. Sus partidas son las segundas m�s analizadas, despu�s de las de Magnus Carlsen. Cada jaque mate de Fausti era cantado como un gol de oro, con tendencia imparable a la hip�rbole. Al mismo tiempo, no se puede negar el arrojo de sus detractores, capaces de negar un talento tan evidente. Tres a�os despu�s de su primera entrevista fuera de Argentina, convertido en vecino de Badalona, Faustino Oro ha conseguido en Cerde�a el tercer y definitivo resultado (norma, en el argot blanquinegro) que le faltaba para convertirse en gran maestro. Es cierto que llega dos meses y un d�a tarde para sumar un r�cord irrelevante pero vistoso, que sigue en manos del estadounidense Abhimanyu Mishra. A cambio, Fausti consigue el reconocimiento en condiciones m�s dif�ciles de las que tuvo este. Mishra se estableci� con su familia en Budapest, donde disput� torneos cerrados en serie, varios al mes, hasta que pudo completar tres con los puntos necesarios para ser GM. La Federaci�n Internacional de Ajedrez (FIDE) consider� que la maniobra no fue del todo elegante y cambi� sus reglas. Desde entonces, empez� a exigir que uno de los torneos puntuables para ser gran maestro fuera un abierto. En los "open", influyen tantos factores que incluso el azar es protagonista, en un juego en apariencia al�rgico a la suerte.SuerteFaustino logr� sus dos primeras normas en competiciones cerradas (en Madrid y Buenos Aires), pero la tercera se le resist�a, solo en parte por la comprensible ansiedad acumulada. En Mosc� le falt� una victoria final para conseguir el t�tulo y el r�cord, el pasado mes de marzo. En Menorca, a comienzos de abril, le perjudic� que no le tocaran rivales lo suficientemente fuertes, una paradoja. En Cerde�a se han alineado los requisitos y los astros. La gran actuaci�n del pibe ha coincidido con un plantel de oponentes dur�simos. Despu�s de ganar su �ltima partida, este s�bado al MI polaco Bartlomiej Niedbala, Fausti tuvo la suerte de ser emparejado para el domingo contra Ian Nepomniachtchi, famoso porque perdi� un Mundial contra Carlsen y comparti� otro, de r�pidas. �Suerte por qu�?, se preguntar� m�s de uno. Porque el ruso era el �nico de sus posibles rivales que ten�a el Elo necesario para que a Faustino le sirviera incluso la derrota —y en efecto, perdi�, por un peque�o error de c�lculo— para lograr el t�tulo de GM. Si le hubiera tocado un rival igual de duro, pero con unos pocos puntos menos (en la pr�ctica igual de complicado), el argentino habr�a necesitado hacer tablas, por lo menos, de nuevo bajo una presi�n tremenda. Y por si los m�s suspicaces piensan que esto es otra maniobra para ayudar al chico, que sepan que todo lo decide un programa inform�tico, sin intervenci�n humana. El azar o el destino, ll�menlo como quieran, tambi�n juegan al ajedrez.






