Quizá lo conoces de oídas, o tal vez has caminado por sus pasillos. A solo una hora de la Ciudad de México se encuentra Chiconcuac, considerado el tianguis y centro de distribución textil más grande de América Latina. Y es justo de sus entrañas de donde acaba de nacer un proyecto que busca digitalizar su inmenso catálogo para introducirlo al comercio en línea y, de paso, salvar a miles de familias de la zona.Caminar por ahí es una experiencia inmersiva. Se respira el aroma a mezclilla nueva entre locales tapizados de ropa; desde pantalones apilados a ras de suelo, hasta blusas y suéteres colgados a tres metros de altura. Hay que esquivar a los diableros que abren paso al grito: ¡Cuidado!, a la vez que los comerciantes lanzan la frase típica de la zona: "Pásele, clienta, lo que le agrade". Todo esto, enmarcado por el desfile interminable de puestos de tamales, café, tortas y elotes.La mayor sorpresa llega al preguntar los precios. Una playera apenas cuesta los 50 pesos, y la calidad de la tela es innegable: un algodón grueso que no transparenta y una costura tan firme que no cede ante los tirones.

El mercado de Chiconcuac tiene los mejores precios para cualquier tipo de prenda. | Foto: Miguel Álvarez