NoticiaTerremoto en Chocó Foto: Gobernación del Chocó11.08.2026 19:21 Actualizado: 11.08.2026 19:21 11.08.2026 19:21 Actualizado: 11.08.2026 19:21

Para Mateo Valencia Valencia la mañana del lunes comenzó como cualquier otro día de colegio. El niño de apenas seis años, se alistaba en su casa en Quibdó, Chocó, para ir a estudiar. Su madre salió antes al trabajo y su niñera se encontraba en el hospital con su hija, por lo cual una amiga de la familia lo iba a llevar a la escuela tal como lo había hecho en otras ocasiones. Edificio se derrumbó por el terremoto en Chocó. Foto:Archivo ParticularCuando Mateo y la mujer se disponían a salir hacia el colegio, la tierra comenzó a sacudirse con fuerza. El terremoto los sorprendió y quedaron atrapados en una montaña de escombros.En diálogo con EL TIEMPO, Alexandra Córdoba, secretaria General y de Gobierno de Bahía Solano, contó que ellos “venían saliendo de la casa cuando ocurrió el terremoto. Lamentablemente ambos fueron encontrados fallecidos en las escaleras. Estamos muy consternados”.El niño era hijo del alcalde de Bahía Solano Jairson Leonel Valencia Pinilla y de la gestora social Yirley Valencia, por lo que su fallecimiento causó desolación y tristeza en una comunidad que también enfrenta los daños provocados por el sismo. Esa noche, los habitantes del pueblo se reunieron en la sede municipal, en un acto de oración, para acompañar a los familiares de ambas víctimas. LEA TAMBIÉN El pequeño Mateo es uno de los 14 fallecidos que ha dejado hasta el cierre de esta edición la tragedia en el Chocó. De acuerdo con el último reporte de ayer de la Gobernación, el terremoto además dejó al menos 138 heridos que reciben atención médica, en su mayoría en el Hospital Departamental San Francisco de Asís, un centro cuyas instalaciones se vieron afectadas, pero continúa brindando servicio de atención para los lesionados.Asimismo, este informe, publicado por la gobernadora Nubia Carolina Córdoba en sus redes sociales, indica que en el departamento hay 2.791 afectaciones materiales en viviendas y edificaciones públicas y privadas.Atención del terremoto en Quibdó Foto:Cruz Roja ColombianaLa organización comunitariaEn medio de los escombros, las dificultades de comunicación por la energía que llega de manera intermitente y el miedo que producen los temblores que no han cesado en el departamento, la solidaridad chocoana ha salido a las calles y se ha encargado de que los vecinos que perdieron sus viviendas tengan dónde pasar la noche. Quienes mueven los vestigios de paredes que quedaron en el suelo agradecen, también, que la ‘seño’ de la esquina les preparó unos plátanos con huevo y queso para calmar el hambre.Mientras retiraba escombros de su vivienda quibdoseña, la cual sufrió derrumbes de muros al interior del edificio, Jorman Palacios, un joven barbero de 22 años, relató que su barrio, El Jazmín, tuvo muchas afectaciones. De hecho, la casa de tres pisos que quedaba en diagonal a su apartamento colapsó por completo. “Ayer encontraron el cadáver de un vecino que falleció allí”, expresó. LEA TAMBIÉN Jorman narró que, como la mayoría de los edificios del barrio quedaron agrietados, las veinte familias de vecinos sienten miedo de ingresar por el riesgo que traería otro sismo. Así, la noche del lunes, Jorman, su pareja Yorleidis y otras nueve familias se hospedaron en una finca que tiene su abuela. “Por donde vive ella hay una finca de campo abierto. Entonces, todos los vecinos nos fuimos allá y pasamos la noche en colchonetas para estar seguros”, le indicó a este diario. Al igual que la mayoría de los habitantes de la capital chocoana, el joven no había desayunado ni almorzado el lunes, pero la ‘seño’ Chabela, vecina de su abuela, preparó una cena para la veintena que caminó hasta el campo para refugiarse. LEA TAMBIÉN “Ayer fue muy complejo encontrar comida en las calles porque no habían sitios abiertos, solamente dos o tres panaderías que tenían filas hasta de 70 personas. Las otras panaderías ya estaban vacías también. Gracias a Dios, hemos contado con el apoyo de los mismos vecinos que se unen para hacer comidas comunitarias, la gente colaborando entre ellos mismos”, explicó. LEA TAMBIÉN Mayra Morelo, estudiante de Biología que reside en Quibdó, también resaltó la solidaridad de su comunidad tras el terremoto. “Lo bueno de todo esto es que el pueblo chocoano está unido casi siempre”, aseguró. Según explicó, las brigadas de rescatistas han sido apoyadas por vecinos voluntarios de la misma ciudad.Así, la joven, quien además es bailarina, habló de la organización entre los vecinos y de las ollas comunitarias que han alimentado a los ciudadanos en los últimos días a pesar de que sus casas se derrumbaron. Incluso, la vivienda que ella compartía con su pareja en el barrio El Poblado quedó “inhabitable” al igual que las otras casas cercanas. Por esto, la mayoría de sus vecinos pasaron la noche del lunes en el colegio Rafael Antonio, que sirvió de refugio para habitantes de ese sector y de otros barrios aledaños. Comunidades de San José del Palmar, Chocó Foto:Redes socialesUna de las zonas más afectadas fue Medrano, en el sur de la capital chocoana. “El colegio La Industrial se cayó enterito”, señaló Mayra. Las estructuras de ese sector de Quibdó sufrieron graves colapsos, convirtiendo la zona en uno de los puntos donde se concentran las labores de búsqueda y rescate de personas desaparecidas.En una transmisión del Canal Chocó por Facebook, se informó que la mayoría de fallecidos y de rescatados son precisamente de este lugar. Además, explicaron que el punto más crítico de los derrumbes fue en la intersección de los barrios Medrano y la Playita, donde se encontraba el edificio Don Prisciliano, una construcción antigua de cinco pisos que colapsó.Tanto en Medrano como en otros sectores, los equipos de rescate y la comunidad continúan buscando entre los escombros a las cinco personas que, de acuerdo con Asocapitales, permanecen desaparecidas. LEA TAMBIÉN ELENA BERMÚDEZ RIVERA Y JUAN DIEGO TORRESRedacción Política y Redacción Justicia Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.