EmpresasLa UE dio luz verde a la creaci�n de la nueva categor�a corporativa, con un techo un 33% m�s alto para adscribirse a la etiquetaVista de las Cuatro Torres de Madrid.Actualizado Mi�rcoles,
agosto
01:54Audio generado con IAEstas "multinacionales de bolsillo" son aquellas que ya no entran en la categor�a de pymes, pero tampoco son lo suficientemente grandes para asumir los retos de las corporaciones globales. El acuerdo alcanzado por el Parlamento Europeo y el Consejo establece que, para ser considerada una midcap, la empresa debe tener menos de 1.000 profesionales en plantilla y cumplir uno de estos dos requisitos financieros: facturar menos de 200 millones de euros anuales o tener activos totales por debajo de los 172 millones.Este es el cambio principal porque, hasta ahora, en cuanto una empresa superaba los 250 trabajadores, perd�a autom�ticamente su condici�n de pyme y pasaba a estar sometida a las mismas exigencias burocr�ticas que una gran multinacional. Es decir, entraba en un "precipicio regulatorio", explica Rafael Vaquero, director general de la Fundaci�n Cre100do. "Cuando una empresa supera el rural de la pyme pasa a ser tratada como una gran corporaci�n, independientemente de si factura 100, 200 u 8,000 millones". Bruselas ha detectado que este salto es tan brusco que muchas empresas optaban voluntariamente por no crecer para no perder las ventajas administrativas, lo que provocaba una p�rdida de competitividad en todo el continente. Una de las tareas pendiente de Europa y por la que se ha dado cuenta que "no es solo la necesidad de crear m�s empresas o startups, sino en conseguir que las empresas que tienen �xito puedan escalar para innovar en sectores estrat�gicos".Sin embargo, el reconocimiento de esta figura es solo el principio porque el objetivo (y reto) principal es que logren crecer; ya que nacen con un tama�o similar al europeo, pero a medida de que pasa el tiempo se quedan atr�s. "Es un paso hist�rico en la direcci�n correcta, pero hace falta m�s", apunta Vaquero. "Es importante entender que no se trata de rebajar est�ndares, sino de aplicar una regulaci�n proporcionada al tama�o y la capacidad real de las empresas". Los desaf�os para estas empresas se dividen en dos frentes. En el plano externo, el principal obst�culo es la exclusi�n financiera. Aunque la UE les reduce el papeleo, el acuerdo no les da acceso a las ayudas de Estado o fondos p�blicos reservados a las pymes. Seg�n fuentes comunitarias, esto se hace para evitar que las corporaciones m�s grandes se queden con parte de la financiaci�n destinada a negocios incipientes.En el plano interno, el desaf�o es todav�a mayor. Escalar no es solo una cuesti�n de leyes, sino de transformaci�n interna. Vaquero explica que "una empresa no pasa de facturar 30 millones de euros a facturar 200 millones haciendo exactamente lo mismo", lo que exige profesionalizar los procesos y reforzar los consejos de administraci�n. De hecho, estima que el 60% del �xito de este crecimiento depende de la figura del CEO y su equipo directivo, mientras que un 20% responde a una gobernanza que realmente aporte orientaci�n estrat�gica.En concreto, Espa�a cuenta con unas 4.000 empresas de este tipo -pero solo 2.300 son "puramente espa�olas", es decir, que no dependen de filiales extranjeras-, una cifra muy alejada de las 7.000 de Francia o las 12.000 de Alemania, seg�n los datos de Cre100do. Por esto, fortalecer este segmento no solo mejorar�a la productividad nacional, sino que ayudar�a a "vertebrar el territorio", asegura Vaquero, ya que estas empresas suelen estar ubicadas fuera de los grandes n�cleos urbanos en mayor proporci�n que las grandes corporaciones; lo que las convierte en el motor para que "no todo tenga que ocurrir en los grandes n�cleos urbanos, sino que tambi�n podamos hacerlo en otras geograf�as y de una manera m�s homog�nea".Adem�s de la etiqueta, el cambio tambi�n apuesta por la flexibilidad administrativa para intentar acabar con el cuello de botella de la burocracia que impide el crecimiento de las empresas. A diferencia de la propuesta inicial, que obligaba a cumplir todos los requisitos a la vez, el texto definitivo permite que una empresa mantenga su categor�a de midcap siempre que no supere los 1.000 empleados y cumpla una de las dos condiciones financieras. Esta decisi�n de elevar los techos un 33% respecto al plan original ha sido el salvavidas para unas 5.000 empresas que, de otro modo, habr�an quedado desprotegidas ante la burocracia de las grandes corporaciones.Entre otras cosas, el impacto directo de esto se notar� en el bolsillo de las compa��as a trav�s del ahorro de 400 millones de euros anuales en costes de gesti�n, explica el paquete de propuestas de la Uni�n Europea conocido como �mnibus IV. Bruselas ha identificado reglamentos espec�ficos donde estas empresas podr�n respirar, como el Reglamento de Bater�as o la normativa sobre gases, donde se simplificar�n los registros.







