Mora Calabrese, la esposa de Abel Pintos, atraviesa un momento de transformación personal que la llevó a dar un paso distinto en su vida. A los 38 años decidió enfocarse en un proyecto propio, vinculado al diseño de accesorios, que surgió de una pasión cultivada en la intimidad y que hoy se materializa en Buenos Aires. Con un nombre inspirado en su identidad, la propuesta refleja un camino que combina tradición familiar y nuevas experiencias, marcando una etapa diferente en su vida.

Mora Calabrese, la esposa de Abel Pintos, vive un presente marcado por nuevos desafíos

Mora Calabrese, la esposa de Abel Pintos, encontró en la orfebrería un espacio para desarrollar su creatividad y darle forma a un emprendimiento que lleva su sello personal. Después de años de mantener un perfil reservado, se animó a transformar lo que comenzó como un pasatiempo en un proyecto que hoy tiene presencia en la ciudad. Con un taller propio y una marca que surge de la abreviatura de su apellido, suma un capítulo distinto a su vida, integrando diseño y cotidianidad.

Mora Calabrese y Abel Pintos

A sus 38, la emprendedora vive una etapa marcada por cambios que dieron un giro a su vida personal y profesional. Durante una entrevista con La Nación, reveló que decidió abrirse camino en un terreno propio, lejos del escenario musical que acompaña al artista. Según contó, la historia de Cala, su emprendimiento, inició durante la pandemia, cuando se animó a estudiar orfebrería y a crear piezas para su círculo íntimo. Lo que empezó como un pasatiempo se transformó en una pasión que la llevó a experimentar con distintos materiales y técnicas.