Los Ángeles (EFE).- La Administración Trump ha establecido un nuevo procedimiento de regulación que busca evitar la explotación de inmigrantes o fraudes de los intermediarios de matrimonio internacionales, que cobran por servicios de citas, búsqueda de pareja o intermediación entre ciudadanos o residentes permanentes de Estados Unidos y extranjeros.

El Departamento de Justicia (DOJ) publicó este martes en el Registro Federal la norma que endurece los procedimientos de aplicación de la Ley de Regulación de Agencias de Matrimonio Internacional de 2005 (IMBRA), que protege a las parejas extranjeras (novios y cónyuges) de ciudadanos estadounidenses frente a posibles abusos o violencia doméstica.

La regla está dirigida a las empresas que operan como intermediarios matrimoniales internacionales, conocidos en inglés como IMB, que no facilitan la información requerida a los extranjeros para servicios de intermediación matrimonial o que divulgan indebidamente información prohibida.

Fotografía de archivo de la fachada del Departamento de Justicia estadounidense en Washington (EE.UU.). EFE/Jim Lo Scalzo

“(La norma) es necesaria para disuadir los matrimonios fraudulentos y la explotación de inmigrantes captados por los IMB”, explicó el DOJ en la norma.