Andrea M. Rosa del PinoActualizado Martes,
agosto
21:33En verano, Marbella se transforma en el refugio favorito de los famosos. Paula Echevarr�a suele elegir la ciudad como destino predilecto, Eva Longoria le declara amor eterno y diversos VIPs -como Victoria Federica- suelen dejarse ver por Puerto Ban�s o por las mejores playas de la zona. Pero hay un destacado personaje que permanece en la ciudad durante todo el a�o. Hablamos de Gunilla Von Bismarck, la bisnieta del recordado canciller alem�n Otto Von Bismarck, que en 1971 visit� por primera vez la Costa del Sol... y decidi� no irse jam�s.Actualmente, Gunilla -quien tiene 76 a�os- vive en las lomas del municipio de Ist�n, a 20 kil�metros de Marbella. Sin embargo, sigue acudiendo a casi cada evento al que la invitan. Entre ellos, la gala anual de Starlite, a la que lleva 17 a�os asistiendo sin falta. De hecho, al ser consultada sobre si se considera un cl�sico de la noche marbell� y un estandarte del glamur malague�o, ella responde de forma afirmativa. "S�, soy un s�mbolo", ha comentado a LOC, este domingo, en su t�pico espa�ol �spero y trabado.Gunilla, en Marbella, en 1978.Gtres"Soy muy de aqu�. Llegu� en el a�o 60 y, desde entonces, no me he ido. Pero, en estos a�os, Marbella ha cambiado mucho. Hoy todo ocurre en septiembre y octubre. Pero antes era incre�ble todo el a�o. Las mejores �pocas fueron las del 70, del 80 y del 90", ha se�alado a La Otra Cr�nica. Aun as�, nada detiene su agenda social. Los tiempos han mutado y ahora la vida nocturna gira en torno a los magnates �rabes y a las discotecas de postadolescentes que abundan por los rincones. Pese a ello, nada le quita las ganas a Gunilla de acudir a los pocos saraos donde a�n se re�ne la jet. Y lo mejor de ello es que, de acuerdo con sus propias palabras, sigue disfrut�ndolo como siempre."No, no me aburro de mi vida social. T� siempre puedes elegir a qu� ir y a que no. Y si yo s� que me voy a aburrir... no voy", ha declarado con convicci�n. La misma con la que habla sobre uno de sus pasatiempos favoritos: conseguir conjuntos que destaquen en las alfombras rojas y darle un aire fashionista a ciertos photocalls, donde no siempre abunda el garbo. "Me encanta la moda y me encanta que se me considere un icono de estilo", ha indicado.Gunilla y su hijo Francisco, en los a�os 90.Gtres�Y en qui�n piensa Guinilla cuando busca inspiraci�n o enterarse de las nuevas tendencias? La socialit� no se atreve a decir un nombre. Pero cuando se le pregunta de forma directa qu� opina sobre el vestuario de la Reina Letizia, la alemana no ha dudado en decir que le parece que la esposa de Felipe VI es muy "elegante" y que le gusta "mucho mucho"... aunque "tambi�n hay m�s gente" que despierta su inter�s. No obstante, Von Bismarck prefiere no mencionar a nadie m�s y as� evitar convertir una inocente pregunta en una competici�n entre mujeres.Pero Gunilla s� que ha querido explayarse en relaci�n con un tema muy personal: la p�rdida de su marido, quien falleci� en 2024. La arist�crata y Luis Ortiz se conocieron en 1972 y su flechazo fue instant�neo. Tan fulminante, que empezaron a salir al poco tiempo y se casaron en 1978, en una ceremonia celebrara en un castillo en Hamburgo.Luis Ortiz y Gunilla Von Bismarck, a finales de los a�os 70.GtresEn 1980, la pareja dio la bienvenida a su �nico hijo Francisco (quien, en 2006, particip� en la fundaci�n de Tuenti). La paternidad no los hizo retirarse de su vida social y continuaron brillando como el t�ndem perfecto. Ese d�o ideal, imprescindible en cualquier cita social. Pero, a finales de la d�cada, Luis empez� a sentirse inc�modo con la intensa agenda de su esposa y, finalmente, sus diferencias les llevaron al divorcio. Aunque nunca se separaron realmente. Es m�s, se les vio siempre juntos... hasta la muerte de Ortiz."Claro que le extra�o. Y lo que m�s extra�o son sus ojos. Eran como de un Bambi. Y le llamaban as� tambi�n. Muchas veces le dec�an Bambi. Ten�a un gran car�cter. Era divertido. Total. Irrepetible", ha confesado con voz emocionada. Y es que, pese a que Gunilla no hable un castellano fluido, logra transmitir much�simo gracias a su entonaci�n. Es expresiva, vehemente e irradia una vitalidad arrolladora que, a sus siete d�cadas, permanece intacta.







