La montaña se cobró otra vida y el mundo del alpinismo extremo vuelve a estar de luto. Jacob “Jake” Whisenant, un escalador estadounidense de 30 años que se ganó el respeto de todos por romper récords de velocidad en las paredes de roca más peligrosas, murió tras sufrir una caída letal en la imponente Sierra Nevada del estado de California. El desenlace fatal se confirmó tras 48 horas de pura angustia. Según datos de la Oficina del Forense del condado de Tulare y un reporte de los guardaparques al que accedió The New York Times, el cuerpo de Whisenant apareció sin vida luego de dos días de rastrillajes intensos. Los especialistas catalogaron el caso como un accidente y precisaron que las múltiples lesiones traumáticas por el impacto de la caída causaron su muerte. El posteo de Bailee Moore en Instagram La responsable de ponerle palabras al dolor fue su amiga Bailee Moore, que usó sus redes para despedirlo. “Con el corazón imposiblemente pesado comparto la noticia del fallecimiento de mi amigo de toda la vida y confidente. Nuestra familia está totalmente destrozada, pero encontramos consuelo en el hecho de que Jake falleció haciendo lo que amaba en la hermosa Sierra Nevada”, escribió. El deportista, oriundo de Arizona, vivía en Mammoth Lakes junto a su prometida, Emma London.
El escalador Jake Whisenant murió al caer al vacío en una de sus expediciones
El estadounidense de 30 años, famoso por romper récords de velocidad en las temibles paredes del Parque Yosemite, perdió la vida haciendo lo que más le apasionaba. Los rescatistas tardaron dos días en encontrar su cuerpo.










