La afición por restaurar equipos antiguos gana fuerza en Estados Unidos y Europa con ferias, talleres y comunidades que buscan conservar el origen de la informática (Imagen Ilustrativa Infobae)Mientras la industria tecnológica acelera su carrera en torno a la inteligencia artificial, crece el coleccionismo de ordenadores vintage entre aficionados que restauran equipos antiguos y organizan encuentros para preservar una parte clave de la historia digital. Según informó Euronews, el fenómeno gana visibilidad en Estados Unidos y también en Europa.Uno de esos casos es el de Josh Dersch, ingeniero de software que guarda en su casa de Seattle más de 200 ordenadores y dispositivos antiguos. De acuerdo con el reporte, su colección forma parte de una comunidad que rescata máquinas de Atari, Commodore e IBM, antecesoras de buena parte de la tecnología de uso cotidiano.PUBLICIDADPara muchos aficionados, estos aparatos no son solo objetos de archivo. También son piezas que permiten reconstruir el origen de la informática personal. Dersch explicó a Euronews que siempre le fascinó observar cómo empezaron las cosas y que reparar esos sistemas le permite entender su funcionamiento completo.Una computadora personal Commodore Super PET SP9000 de 1981 con su pantalla verde y unidades de disquete CBM modelo 4040 y 8250 se exhibe en un evento (AP)Ese interés también se refleja en la convocatoria de eventos especializados. Más de 3.500 personas asistieron este año al Vintage Computer Festival que se celebró a comienzos de agosto en el Computer History Museum de Mountain View, en pleno Silicon Valley, según detalló el medio.PUBLICIDADLa edición de este año coincidió con el 50º aniversario de Apple, fundada en 1976 en la cercana Cupertino, en California. El programa incluyó una mesa redonda con Steve Wozniak y Ronald Wayne, cofundadores de la empresa, quienes repasaron los primeros años de la compañía junto al legado del fallecido Steve Jobs.El crecimiento del circuito no se limita a una sola ciudad. Según Euronews, ya surgieron más de una docena de encuentros similares en ciudades de Norteamérica, Sudamérica y Europa, una señal de que la actividad dejó de ser un nicho reducido para convertirse en una red de alcance internacional.PUBLICIDADDos monitores, uno moderno y otro perteneciente a un Xerox Alto (c. 1973), la primera computadora personal, muestran un mismo juego de laberinto en un escritorio con periféricos (Crédito: Josh Dersch)Buena parte del atractivo de este movimiento se apoya en el valor técnico e histórico de los equipos. Los coleccionistas restauran sistemas que permitieron a los visitantes usar ordenadores fabricados mucho antes de la expansión de internet, las redes sociales y la propia inteligencia artificial.Entre las piezas más codiciadas aparece el Apple-1, el primer producto de Apple, que puede alcanzar cientos de miles de euros en mercados en línea. Ese aumento de la demanda sirve también como indicador del renovado interés por estos equipos.PUBLICIDADDersch viajó desde Seattle para exhibir una de las joyas de su colección: el Xerox Alto. El aparato, desarrollado en el Xerox Palo Alto Research Center en la década de 1970, es considerado por muchos especialistas como el abuelo del ordenador moderno.La demanda por uno de los primeros equipos de Apple funciona como termómetro de un mercado que mezcla valor histórico (Imagen Ilustrativa Infobae)El valor de esa máquina radica en su papel dentro de la evolución del diseño informático. El Alto fue uno de los primeros equipos que superó la lógica del texto en pantalla e incorporó ratón e interfaz gráfica de usuario, con ventanas, iconos y cursores. Ese modelo influyó en Steve Jobs y en Bill Gates para sumar esas herramientas a sus primeros productos, según señaló Euronews.PUBLICIDADEl interés por encender estas máquinas también responde a una experiencia cultural. Para muchos asistentes, volver a escuchar sus sonidos característicos o probar juegos como “Pong” y “Space Invaders” supone una forma de reconectar con una etapa temprana de la informática doméstica.Uno de los referentes de esa tarea es Erik Klein, presidente de la Vintage Computer Federation. Sostuvo ante el portal de noticias que el entusiasmo por la historia de los ordenadores y todo lo que la rodea está creciendo, una percepción que coincide con la expansión de ferias, talleres y mercados de intercambio.PUBLICIDADPreservar ordenadores antiguos se vuelve una forma de entender la tecnología antes de la era de la inteligencia artificial (Imagen Ilustrativa Infobae)Klein conoce esa pasión de forma directa. Según relató, llegó a reunir hasta 150 sistemas informáticos, junto con accesorios, documentación y embalajes, repartidos entre armarios y garaje. Con el tiempo, esa acumulación se convirtió en una carga para su vida familiar y empezó a vender o regalar parte de su colección.En la actualidad conserva solo algunas piezas y concentra su trabajo en la organización de festivales, talleres de reparación y otros espacios de encuentro desde la Vintage Computer Federation. Su objetivo, explicó, es difundir la historia de esta tecnología y sostener la afición por conservarla.PUBLICIDADOtro impulsor del movimiento es Sellam Ismail, quien organizó el primer festival en 1997 en un recinto al este de San Francisco, con unos 150 asistentes. Más tarde cofundó la Vintage Computer Federation, que hoy organiza festivales en Estados Unidos y Canadá.Ismail también colaboró con otros grupos para poner en marcha encuentros similares en Argentina, Alemania y Suiza. Según contó, la comunidad maduró con el paso de los años, sumó más personas interesadas en conseguir y conservar ordenadores antiguos y ya mira hacia el 30º aniversario del festival, previsto para 2027.PUBLICIDAD