NoticiaSeis binomios caninos de la Brigada de Atención y Prevención de Desastres del Ejército fueron desplegados para apoyar la búsqueda de sobrevivientes.La canina Perla4 en las labores de rescate Foto: CortesíaSUBEDITOR DE JUSTICA11.08.2026 14:42 Actualizado: 11.08.2026 14:42
Entre los equipos que recorren las estructuras afectadas por el terremoto hay seis integrantes que no buscan con cámaras, sensores ni herramientas de remoción. Urko, Nala2, Polo4, Perla4, Júpiter y Urbi trabajan junto a sus guías militares siguiendo rastros y revisando puntos a los que los rescatistas no siempre pueden acceder durante las primeras inspecciones.Los seis binomios caninos fueron desplegados por la Brigada de Atención y Prevención de Desastres del Comando de Ingenieros del Ejército para acompañar las operaciones de búsqueda que se mantienen en diferentes zonas del país tras el terremoto de magnitud 7.4 registrado en Chocó y que afectó las ciudades de Pereira, Manizales y Cali.Cuatro de los caninos están entrenados para búsqueda y rescate, mientras los otros dos cumplen labores de rastro específico, una especialidad utilizada para seguir una huella olfativa determinada.Entre el grupo está Urko, un pastor belga que completa ocho años de servicio y que durante todo ese tiempo ha trabajado con un solo guía, el soldado profesional Barragán Valderrama. La relación entre ambos se ha construido durante entrenamientos, simulacros y operaciones en diferentes regiones del país, donde el canino ha sido empleado para localizar personas desaparecidas.Urko junto a su guía. Foto:CortesíaSu hoja de servicio permite dimensionar el tipo de trabajo que ahora cumple el grupo en medio de la emergencia. Urko participó, por ejemplo, en la búsqueda de un hombre que fue arrastrado por una creciente en el páramo de Sumapaz y también ha estado en operaciones desarrolladas en Argentina, Huila, además de otros puntos donde unidades de búsqueda requirieron el apoyo de binomios caninos.Uno de esos procedimientos ocurrió durante la Semana Santa de 2024. Tres jóvenes se habían perdido en inmediaciones de Monserrate y Urko fue incorporado al operativo que intentaba establecer dónde se encontraban. Después del rastreo, los jóvenes fueron ubicados en un cerro cercano.El pastor belga también hizo parte de la búsqueda de un adulto mayor reportado como desaparecido en el cerro Quininí. Entre una operación y otra, su rutina incluye ejercicios y simulacros con los que el Ejército mantiene las capacidades necesarias para trabajar en terrenos abiertos y escenarios con estructuras afectadas.Urko en las labores de búsqueda en Pereira. Foto:CortesíaEse entrenamiento vuelve a ponerse a prueba ahora. En una emergencia como la que enfrenta el país, el trabajo de estos animales tiene una función concreta dentro de la cadena de búsqueda: ingresar o aproximarse a sectores donde existen escombros, seguir rastros y marcar puntos que posteriormente deben ser verificados por los equipos de rescate.Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticias de Justicia: Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.










